La brecha tecnológica no es excusa para padres

CIPOLLETTI (AC).- Los niños y adolescentes son nativos digitales. Nacieron y se criaron utilizando una tecnología que sus padres todavía no alcanzan a entender del todo, aunque presienten que su uso trae aparejados ciertos riesgos que no alcanzan a vislumbrar.

Los teléfonos celulares, las computadoras y sobre todo Internet forman parte de la vida cotidiana de los adolescentes sin que tampoco ellos mismos tengan conciencia de algunos problemas a los que se exponen.

La posibilidad de que sean manipulados por un adulto que intenta desinhibirlos con el objetivo de obtener placer sexual (grooming); el acoso u hostigamiento psicológico entre pares (cyberbuling) o la práctica de subir a la red fotos o filmaciones en situaciones íntimas que después se escapan a la posibilidad de control (sexting), son básicamente los más preocupantes.

Si bien son riesgos que preceden a la tecnología, las nuevas formas de comunicación los amplifican. En la plaza vemos que los padres, apenas los niños se alejan un poco, están atentos y no los pierden de vista. Hay como un saber innato de cuidar al chico pero ni ese mismo sentido ni esa misma prevención está cuando lo dejan en un ciber o en la casa frente a la computadora y es mil veces peor porque está solo frente al mundo, graficó la especialista Inda Klein.

Para ella, la mejor forma de prevenir es usar el sentido común a pesar de la brecha tecnológica que separa a los adultos de los niños y jóvenes sin abandonar nunca el rol de padres aunque no se sepa usar una computadora.

La computadora no es un juguete que pueda estar en la habitación del chico. Tiene que permanecer en un espacio familiar y funcionar como una herramienta más de la casa, reiteró un consejo que no siempre se cumple.

Klein es coordinadora de Investigación y Monitoreo de Niñez y Nuevas Tecnologías de la secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia del ministerio de Desarrollo Social de la Nación. Estuvo en Cipolletti donde brindó una charla sobre pedofilia y pornografía infantil organizada en internet mediante nuevas tecnologías. Dio además un taller con adolescentes para promover el auto cuidado frente a las nuevas tecnologías.

"Los chicos saben que estas cosas pasan, lo que no saben es cómo cuidarse y para eso estamos los adultos. Tienen que aprender a no confiar demasiado, tener ciertas precauciones y sobre todo poder hablar con alguien ante una duda", explicó.

Acompañarlos, escucharlos, poder vencer la idea de que los padres saben más que los hijos porque en esta historia es al revés y ellos lo saben, formaron parte también de los consejos básicos que brindó.

Aseguró que la amenaza de sacarles la computadora, el celular o prohibirles ir al ciber no resuelve el problema porque hace que los adolescentes teman contar lo que escucharon, lo que vieron o lo que les pasó. Para el chico es una muerte social porque internet es para ellos como una plaza, reconoció.

Klein insistió en la necesidad de no abandonar el rol de padres para cuidarlos frente al uso de las nuevas tecnologías porque lo que cambia en ese caso es sólo el escenario. En los talleres que realiza con adolescentes, Klein busca definir con ellos un tema que se presenta muy difuso en relación con la tecnología y es el límite entre lo público y lo privado. Según su experiencia, los chicos creen que las fotos o videos que suben a la red social sólo pueden ser vistos por sus amigos, algo que en general no sucede de esta manera.

Empezar a educarlos para que entiendan cómo funcionan estas herramientas y bajo qué condiciones, es un paso indispensable para promover el autocuidado.

"El tema de subir fotos a internet no está mal, el problema es cómo lo hacemos. Uno se saca fotografías familiares y las tiene en un álbum. No agarra, las copia y las distribuye por toda la ciudad. Esto es más o menos lo mismo. Por qué hacerlo en un sitio público. Por qué no ponerles una contraseña y dársela a quienes nosotros queremos. Es sencillo. Ahí tenemos que estar cómo adultos aunque no sepamos técnicamente cómo hacerlo porque ellos sí lo saben", ejemplificó.

Comentá la nota