Perdía 2-0, pero reaccionó y lo dio vuelta para festejar un 3-2 que le dio el título en Sudáfrica. Luis Fabiano (2) y Lucio hicieron los goles del equipo de Dunga. Dempsey y Donovan habían marcado para los de Bradley.
La noche sudafricana comenzó con una sorpresa inesperada. Estados Unidos, que había bajado a España en las semifinales, se puso en ventaja cuando iban 10 minutos de la primera etapa. Fue Dempsey quien convirtió con un sutil toque tras un centro desde la derecha, que Julio César no pudo controlar.
Pero el golpe fue doble, porque a los 30, Landon Donovan, la gran figura del fútbol estadounidense convirtió un golazo y puso el 2-0 para su selección, que disfrutaba ante un Brasil desorientado. Pero la sangre caliente de los de Dunga hizo reaccionar al equipo.
En el inicio del complemento, Luis Fabiano tardó 42 segundos en marcar el descuento y devolver a Brasil en el partido. Y fue el mismo delantero el que se encargó de igualar el trámite a los 28 minutos, empujando de cabeza un rebote tras un remate de Kaká.
Con la igualdad en el bolsillo, Brasil fue por más y a los 43 pudo encontrar la victoria que le dio un nuevo título en Sudáfrica. Una muestra de que el seleccionado de Dunga es una de las favoritas a ganar el Mundial, un aviso para Argentina, que lo recibe en septiembre y un desafío para la propia verdeamarela, el de ganar por primera vez Copa de las Confederaciones y Mundial en años consecutivos, algo que nadie pudo hacer.
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