Se registró una intensa lluvia en Brandsen, provocando anegamientos. Se cuestionaron bocas de tormenta que funcionan mal y lomos de burro muy altos.
Por tal motivo, el concejal de este espacio, Marcelo Castillo presentó un proyecto de comunicación en el Concejo Deliberante con el fin de solicitar al Ejecutivo informes sobre el mantenimiento y destape de las bocas de tormenta de Ituzaingo y Ferrari, como así también conocer si los lomos de burro instalados recientemente por el municipio cumplen con las normas vigentes.
Argumentando esta presentación, el edil de Kolina puso a disposición una serie de fotos que sustentan su pedido, afirmando que durante un recorrida realizada en esa lluviosa jornada “nos encontramos con un problema que ya tiene larga data: en la calle Ituzaingo y Ferrari, se puede ver fehacientemente que las bocas de tormenta no funcionan como deberían o prácticamente no funcionan”.
Asimismo, cuestionó algunos lomos de burro colocados recientemente por el Ejecutivo municipal y que “son muy altos, hacen de contención e impiden que se desagote naturalmente las aguas cuando hay tormenta”. En este aspecto, mencionó los lomos de burro ubicados en Ituzaingo y French, como así también aquel apostado en avenida Sáenz Peña en cercanías a la Escuela 10.
Sobre este último caso, Castillo advirtió: “Hay una intersección que está cada vez más complicada que es la de Pasaje Sarmiento entre Las Heras y Sáenz Peña., hay una gran acumulación de agua con el agravante de que ahí hay dos escuelas donde casualmente era el horario de salida de los chicos, lo cual es muy peligroso”, remarcando en ese sector la acumulación de hojas en la calle.
Pidiendo que “el Ejecutivo contemple la posibilidad de analizar si esos lomos de burro están impidiendo el desagote normal de las aguas”, Castillo bregó también por “encontrar una solución a las bocas de tormenta. Por ahí esta vez fueron 25 milímetros, no vaya a ser cosa que tengamos una lluvia un poco más fuerte y nos traiga más problemas y peligro para los vecinos”.
El Tsunami de Salamén
Fiel a su estilo de ir al barro, la concejal oficialista María Salamén hizo foco en uno de los considerandos del proyecto que marcaba “que en la calle Ituzaingó a la altura de Berutti se produjo una acumulación de agua importante que alcanzó cien metros a ambos lados”. Lógicamente que se hacía alusión al anegamiento de cordón a cordón de la cuadra detallada. Pero Salamén prefirió una ironía poco feliz teniendo en cuenta lo sensible del tema en estos últimos tiempos: “Con respecto a esos cien metros de agua que dice el concejal de Ituzaingo y Berutti, quiero suponer que es a lo largo de toda la cuadra”.
En la misma línea, retrucó: “Me gustaría conocer cuál fue el caudal de agua, si el agua llegó al cordón, si subió a las veredas, si llegó a los domicilios, qué damnificados hubo. Generalmente cuando esto ocurre se avisa a Defensa Civil, a Bomberos, al Departamento de Desarrollo Social del Ejecutivo, y a mi me gustaría saber si el concejal concurrió al lugar, verificó esas situaciones y dio aviso a las autoridades competentes”.
Posteriormente, la edil relató que el municipio contrató una empresa especializada en desobstruir bocas de tormenta, afirmando que “tenemos un problema estructural y para eso se están realizando obras para mejorar la situación, por ejemplo en Rivadavia e Ituzaingo, cruzando las vías hacia el canal de la calle 7, aprovechando el nuevo paso a nivel. Se hicieron tres bocas nuevas en la zona de Ituzaingo y Presidente Perón que esto va a ayudar a solucionar la problemática de Ituzaingo y Ferrari.
Afirmando que “nuestro gobierno municipal no está ajeno a este problema”, Salamén tiró la pelota hacia atrás: “No nos olvidemos que es un problema heredado y que hace más de 20 años que no se han hecho obras de infraestructura acordes con el crecimiento del pueblo”.
Replicando los dichos de Salamén, el concejal Castillo dijo: “Lamento no compartir el carácter catastrófico que le dio la concejal solamente para avalar que no se habían limpiado las bocas de tormenta y que los lomos de burro se hicieron sin respetar las normas. Si la señora concejal creyó que había cien metros de profundidad, estamos al horno”, agregando que la intención de su presentación es “prevenir, no una catástrofe de un tsunami de cien metros de profundidad, sino de que el agua no supere la altura del cordón. Pero si está todo bien ¿qué vamos a estar discutiendo? Agua no se juntó nunca y por ahí estas fotos deben ser de la isla de Indonesia donde pasó el tsunami”, ironizó.
Problema estructural
Por su parte, el concejal oficialista Edgardo Badano remarcó con mayor coherencia que su colega de bloque: “En Berutti y Las Heras o Berutti e Ituzaingo toda la vida cayeron dos gotas y se inundó. Las napas de agua están a no mucha profundidad, así que en esos lugares no fue ni siquiera por los lomos de burro, ni por las bocas de tormenta tapadas, es algo estructural de Brandsen y que toda la vida pasó. Obviamente que es una preocupación, tenemos que intentar solucionarlo para que no vuelva a pasar”.
Desde el bloque radical, el concejal Antonio Marra (h) le dio la derecha a Badano en las esquinas que marcó pero sobre los casos expuestos por Castillo cuestionó al municipio actual: “Si vos ponés elementos que impidan que el agua corra por donde tiene que correr como son los lomos de burro estos que algunos parecen paredones, no tiene nada que ver con la herencia, no tiene nada que ver con un problema estructural”.
De esta forma, el edil de la UCR pidió “tener muchísimo más cuidado cuando hacemos lomos de burro y hacerlo de manera más reglamentaria, con las medidas que corresponden y tratar de no impedir el curso normal del agua”.
Para cerrar el debate, el presidente del Concejo, Marcelo Giovannone señaló que “se están tomando cartas en el asunto” desde el municipio e hizo hincapié en los lomos de burro de significativa altura que fueron puestos durante la pasada gestión. De todos modos reconoció y prometió: “Hemos cometido algunos errores que seguramente los vamos a reparar en la brevedad”.

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