Los vecinos denunciaron que las dificultades en el escurrimiento se producen por una circunstancia muy puntual: el entubamiento de un arroyo que pasa por el sector completa su capacidad y expulsa el agua que intenta ingresar a través de los desagües.
Durante la madrugada de este jueves, como consecuencia de la gran cantidad de milímetros que cayeron en pocas horas, algunas casas de la zona tuvieron hasta 50 centímetros de agua en su interior.
Ante esa circunstancia, un residente del sector tomó un kayak y salió a comprobar si las bocas de tormenta estaban tapadas. Así descubrió que, en realidad, el problema es que resultaban insuficientes y que por ende se habían desbordado.
Lo concreto es que en las últimas horas los habitantes del barrio la pasaron muy mal y hubo familias enteras que trabajaron arduamente para sacar el agua de sus viviendas y secar todo lo que se les mojó. Incluso, algunos sufrieron pérdidas importantes.
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