Un joven de 26 años fue víctima de un ataque inusitado de violencia y quedó al borde de la muerte. Ayer, en el día de su cumpleaños, intentaba recuperarse de las gravísimas heridas en una sala de terapia intensiva del hospital Castro Rendón.
Tres jóvenes, dos menores de edad, fueron demorados en su momento pero ya están todos en libertad, dijo el comisario Daniel Muñoz.
El joven quedó abandonado a su suerte en cercanías a las calles Cayastá y Pirker. “Lo dejaron tirado y sin ropa, y lo taparon con yuyos”, precisaron familiares consultados por este diario. Se salvó porque lo encontró un vecino que llamó a la Policía. Estaba inconsciente y al hospital ingresó con un principio de hipotermia.
“Si no lo encuentra el vecino y llama a la Policía se muere desangrado”, dijo ayer su hermana Victoria, en diálogo con La Mañana de Neuquén. “Vio que entre los yuyos algo se movía, era la pierna de mi primo”, agregó Lucía, en el ingreso al hospital de calle Buenos Aires.
El joven, llamado Omar Jara, estaba muy golpeado y también presentaba heridas de arma blanca. “Lo dejaron desfigurado”, advirtió Victoria.
Según sus familiares, hay testigos que incluso vieron cómo le “zapateaban” en la cabeza cuando yacía en el ripio totalmente indefenso. Además de taparlo con yuyos, pensando que estaba muerto, Lucía comentó que prendieron fuego la ropa que llevaba su primo.
Evidencias
Ella y su marido encontraron las prendas de vestir semiquemadas en una zona de descampado que está detrás del Jardín 36, al realizar un rastrillaje que, según afirmaron, la Policía en ese sector no realizó.
También advirtieron sobre la presencia de escombros, aparentemente utilizados para atacarlo. Las mujeres esperaban ayer que la víctima se reponga de las gravísimas heridas.
“Lo único que queremos es que los responsables paguen por lo que hicieron. Quisimos que lo que pasó con mi hermano salga a la luz porque está muy grave y no queremos, además, que vuelva a pasarle esto a otra persona”, dijeron.
El joven está internado en terapia intensiva desde el sábado y por ahora no puede respirar por sus propios medios. Ayer se encontraba conectado a un respirador artificial y su situación era delicada; aunque después de recibir el parte médico, sus familiares comentaron que Omar había presentado una leve mejoría.
“Tiene fractura de cráneo, de tabique y mandíbula, cortes en el cuello y en un oído, golpes por todos lados. Está muy grave y los médicos dicen que hay que tener paciencia”, expresó Victoria.
El joven, que ayer cumplió 26 años, salió de su casa alrededor de las 4 de la madrugada del sábado. Lo pasaron a buscar para ir a un cumpleaños. Pero en la casa donde se juntó con otros jóvenes, y que su familia aseguró que no frecuentaba, fue brutalmente atacado.
“Lo que dice la Policía es que lo entregaron, que lo metieron en esa casa con el propósito de atacarlo”, contó la prima de Omar. Pero también existía la versión de que la víctima en un momento dado discutió con uno de los agresores y que el resto salió atacarlo.
Hay testigos de la agresión, el problema es que temen hablar porque el joven que vive en la casa donde ocurrió el ataque es peligroso.
“Tres fueron los que lo arrastraron hasta la calle, pero por cómo lo dejaron tienen que haber sido más”, dijo la hermana de Omar.
“El barrio no es muy grande y nos conocemos todos, a la larga o a la corta vamos a saber quiénes fueron”, concluyó Victoria.
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