El Intendente desestimó las acusaciones de Olima. Condenó la agresión pero acusó al Gobierno de impulsar una “violencia institucional” contra ese municipio.
Bordagaray desestimó las acusaciones de Olima y afirmó que las agresiones que sufrió se debieron a manifestaciones espontáneas de los pobladores de Famatina a la vez que también rechazó que funcionarios de su gabinete hayan tenido participación alguna en esos hechos de violencia.
“Desestimo totalmente las acusaciones de la diputada Olima. Pero ya es una costumbre de ella victimizarse. Esas manifestaciones que se producen en Famatina son espontáneas y populares y se producen cada vez que la diputada Olima viene. A veces la repudian (a Olima) grupos más grandes o más chicos, pero siempre se producen esas manifestaciones. Desde ya, condenamos la agresión que sufrió la diputada pero acá no tengo nada que ver yo, ni mis funcionarios y mucho menos el párroco Omar Quintero, quien jamás participaría en un acto de violencia. Así que ella tendrá que dar cuenta de sus acusaciones”, dijo el jefe comunal.
En este marco, Bordagaray indicó que dos funcionarios municipales de Famatina presentarán una contradenuncia ante la Justicia por haber sido acusados de participar en los hechos de violencia. “Ellos no estuvieron en el lugar y de todos modos están a disposición de la Justicia para lo que se los requiera”, dijo.
Asimismo, el jefe comunal dijo que personalmente no tiene pensado presentar denuncias contra la diputada por hacer sido acusado de ser el autor intelectual de los hechos.
Bordagaray también rechazó que los líquidos arrojados a Olima hayan sido sustancias venenosas o líquidos cloacales. “Ella dijo que le arrojaron esas cosas en la cara, habló de veneno y al rato estaba dando una conferencia de prensa. Eso no se entiende y hay cosas que no cierran”, dijo.
Marcha del silencio
A su vez, Bordagaray anunció que el viernes próximo se realizará una marcha en Famatina para repudiar lo sucedido. “Vamos a hacer una marcha del silencio. No somos una minoría violenta como quieren hacer creer. Somos una mayoría cansada y no vamos a permitir que nos agredan gratuitamente. Acá en Famatina, la diputada Olima ha perdido total credibilidad”, aseguró.
Quinteros negó acusaciones
A su vez, el párroco de Famatina, Omar Quinteros, afirmó no haber estado en el lugar en donde se produjeron los incidentes con la diputada Olima. Al mismo tiempo, el cura afirmó que la denuncia en su contra como instigador, “pretende desgastar la paciencia del Obispo, para que tome la determinación de trasladarme, de sacarme del medio; pero yo voy a seguir acompañando a este pueblo, instándolo a la paz, a la unidad y a defender sus recursos naturales”.
“Yo no estaba en el lugar; sucedió lo que siempre sucede cuando llega Olima con su séquito y su carga de dádivas para comprar la licencia social que no puede obtener. No justifico la violencia bajo ningún aspecto; yo no estaba en el lugar, llegué después y me enteré al hablar con el comisario”, señaló.

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