A casi 10 años del remanido boom de la construcción que vivió la ciudad, el Diario 5 Días accedió a un reelevamiento privado del que se desprende que se construyeron más 233 edificio de departamentos nuevos sólo en el centro de Quilmes.
A los que habría que sumar las edificaciones que se desarrollaron en Bernal y en los barrios privados que se autorizaron en el Distrito.
Se recordará que hace unos 10 días, ARBA efectuó una inspección con un drone fiscalizador y detectó que en el country “Nuevo Quilmes” había unas 200 casas de lujo y 100 piletas de natación que no figuran declaradas en los registros de la Provincia de Buenos Aires.
Cabe mencionar que el reelevamiento privado tampoco incluye el proyecto en plena construcción de los edificios de departamento ejecutados por los administradores del barrio privado de Primera Junta y Mitre que a cambio de las autorizaciones de la obra prometieron la apertura de la calle Paz entre Primera Junta y Dorrego (trabajos que todavía no se iniciaron).
La incursión de ARBA en el territorio quilmeño generó preocupación en varios ámbitos de las ciudad, incluso resurgieron versiones en torno a la posibilidad de aprobarse un nuevo exhorto para construcciones ilegales desde el municipio con el fin de permitir el “blanqueo” de cientos de metros cuadrados construidos sin homologación oficial.
Del informe surge los nombres de fideicomisos que llevaron adelante la construcción de varios edificios en la ciudad. Los datos sugieren montos de inversión llamativos para el mercado local. También aparecen inversores local en los emprendimientos.
En el centro de Quilmes en general es bastante variada la tipología de departamento que se oferta, desde el típico 2 ambientes pensado para el inversor hasta los pisos de 3 o 4 ambientes apuntados al consumidor final, aunque siempre de superficies reducidas.
A pesar de que el mercado de propiedades a estrenar intentó ser pesificado luego del cepo cambiario, los fuertes cambios en la paridad cambiaria de los últimos meses hicieron que sea prácticamente imposible para los desarrollistas y constructores mantener listas de precios en moneda local.
Este hecho es el reflejo de un mercado inmobiliario que fue muy impactado por el cepo cambiario, y que por estos últimos meses vive la realidad de la devaluación de la moneda; elemento que genera grandes dudas con respecto a las valuaciones de las propiedades.
Cuánto cuesta una propiedad? ¿En qué moneda debería cotizarse? ¿Fue una buena inversión? ¿Se vende poco porque los inmuebles están caros o por otro motivo? Estas son algunas de las preguntas que intentaremos responder con una serie de informes que difundirá el Diario 5 Días sobre el boom de la construcción que vivió el mercado quilmeño
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