Dijo que Ruiz era conocido por los abortos que hacía en la ciudad. No cree que la causa haya estado 2 años en su juzgado sin resolución. Admitió que la sustracción de identidad es una práctica a la que algunos médicos se prestan aún hoy y dijo: “Soy el más interesado en que el expediente aparezca”
Este magistrado jubilado de activa participación en la iglesia y que de joven se identificaba con la Democracia Cristiana acaba de quedar en el centro de la escena pública luego de que trascendiera que aquella controvertida causa pudo haber contenido importantes pistas para profundizar la búsqueda de otros posibles robos de bebés y adopciones ilegales en Río Cuarto. Pistas que -de haber existido- quedaron truncas.
Además, según los libros de ingresos de causas del Juzgado de Instrucción de Segunda, que estaba bajo la órbita de Boni, ese expediente que incluía la agenda personal del médico y un protocolo médico secuestrado en la Clínica Integral permaneció “dormido” al menos dos años en ese juzgado.
El juez se niega a creer que eso haya ocurrido así, pero el paso del tiempo le impide recordar si decidió enviar a juicio al médico o le dio el sobreseimiento pese a haberlo sorprendido con un bebé ajeno en el propio living de su casa.
Hoy, existe la chance de que ese expediente aún contenga información de suma utilidad para quienes buscan conocer su verdadera identidad, por eso además de la invalorable tarea que llevó adelante hasta ahora la fiscalía de Julio Rivero para reconstruir el episodio que derivó en la detención de Ruiz, es preciso extremar los esfuerzos para que ese expediente finalmente aparezca.
“Yo soy el principal interesado en que eso ocurra”, confió Boni en la extensa charla que concedió a PUNTAL, en la antesala de su cada de Bulevard Roca al 700.
-¿Qué es lo que sabe usted de la causa por sustracción de bebés en contra del doctor Víctor Ruiz?
-Mire, yo estuve de viaje la semana pasada y la otra y cuando volví había un revuelo en torno a ese tema. De esa causa sé que fue muy exitosa. A Ruiz le habíamos ordenado por lo menos tres allanamientos anteriores en el curso de mi trabajo como juez de instrucción. Era un médico conocido como que realizaba abortos clandestinos. Las dos veces anteriores no se si fracasaron porque no encontramos nada, y en otra oportunidad lo encontramos en el curso de un aborto que no recuerdo bien pero creo que los médicos forenses no podían determinar con precisión si se trataba de un aborto provocado o espontáneo. Como este era un médico matriculado podía estar haciendo un procedimiento legal o no. Era complicado.
-Y en la causa por sustracción de menores, ¿qué fue lo que lo llevó a actuar?
-En esa oportunidad, no recuerdo bien, tiene que haber sido por una denuncia que fuimos a su casa. Digo fuimos porque el juez era quien lo ordenaba. Y digo que el operativo fue exitoso porque encontramos a una criaturita y encontramos al médico. Entonces, se detuvo al doctor, se recuperó a la bebé o al bebé, no recuerdo el sexo, y con un trámite bastante rápido del médico forense y de la asistente social devolvimos la criatura a quien suponíamos que era la madre porque tenía vestigios de haber tenido un parto hacía pocas horas. Esta era una causa con preso y por eso me llama la atención, porque una causa con preso se eleva a la Cámara.
-¿Qué es lo que le llama la atención, doctor?
-Que dicen que no se encuentra la causa y la causa tendría que estar en la Cámara Primera del Crimen, seguramente, porque era la única que funcionaba en ese momento. Pero le sigo contando el procedimiento, recibimos la declaración de la persona afectada y cuando uno colecta toda la prueba la eleva al fiscal, el agente fiscal eleva la causa a juicio, o sea lo manda a la Cámara del Crimen. Si el juez de instrucción no está de acuerdo con lo que resuelve el agente fiscal y cree que corresponde el sobreseimiento, procede a pedir eso y al agente fiscal le queda la posibilidad de apelar.
-¿Concretamente en este caso, qué paso?
-No recuerdo nada.
-….
-Recuerdo que si se trata de una causa con preso hemos tenido que elevarla a juicio, no hay otra posibilidad.
-Pero en los libros donde se registran las causas del juzgado que estaba a su cargo figura que el día 12 de noviembre de 1979 el doctor Ruiz es imputado por el delito de sustracción de menores y, escrito en lápiz, señala que el día 5 de noviembre de 1981 la causa es enviada al Juzgado Civil y Comercial de Segunda. ¿Debo entender que todo ese tiempo la causa estuvo parada en el juzgado a su cargo?
-Yo no lo creería porque, digamos, nosotros teníamos inspección del Superior Tribunal cada 6 meses y una causa no podía estar tanto tiempo, máxime con preso. Y si fue al juzgado civil ha ido como prueba.
-Aparentemente era por un trámite de adopción.
-Pero no podría haber sido esta causa, a menos que la menor después la haya entregado en adopción a otra persona.
-Parece que así fue.
-Aaaah.
-Lo que llama la atención, doctor Boni, es que si en el libro de su juzgado figura que en esa fecha salió el expediente uno debe pensar que estuvo ahí por lo menos dos años.
-Es probable, entonces es probable que haya habido alguna otra actividad…
-¿Nunca recibió alguna presión para que esta causa quede sin investigar?
-No, yo puedo demostrar en mi vida que más presión que la bomba no he tenido... Cuando era agente fiscal y el doctor Vergés era juez de instrucción investigamos una causa por secuestro de una persona por parte de un grupo de tareas, y el 19 de julio de 1977 me colocaron una bomba a mí y otra al doctor Vergés. O sea que más presión que esa no creo haber tenido.
-En este caso entonces no hubo ningún llamado.
-Mire, Ruiz era un médico que socialmente no era importante. No era una persona que tuviese influencias ni mucho menos, porque lo perseguíamos, y digo lo perseguíamos porque tenía dos órdenes de allanamiento previo… Y de la chiquita esta (N. de R: se refiere a la parturienta de la Clínica Integral presunta víctica de la sustracción de su bebé) ahora recuerdo que fue a lo de Ruiz para hacerse un aborto y que Ruiz le habría dicho que era muy avanzado su estado de gravidez y que podía peligrar su vida. Y entonces, le ofreció como alternativa que le dejara el bebé. Y ella se ve que después de tener el bebé se arrepintió, fue y denunció. O sea creo que fue por ahí la cosa.
-Uno de los policías que destapó el caso menciona que cuando interrogó al médico éste dio pistas de haber participado en otros casos de sustracción de bebés o adopciones ilegales, y también se habla de una agenda que se le secuestró. ¿De eso qué recuerda?
-Yo digo que quien está hablando de esto es un agente de policía que estuvo investigado por pirata del asfalto y estuvo prófugo en la Cámara donde yo estuve. La relación que teníamos con la policía era con el jefe de investigaciones o, por ahí, con algún oficial de cierto rango que era quien venía y comentaba algo o planificábamos algo, pero nunca un agente. Otro tema, la policía legalmente no podía interrogar, ni lo podía ni lo puede hacer.
-Usted dice que si hubo un interrogatorio fue fuera de lo legal.
-Exacto. Si hubiese existido, esa declaración es nula. Es como si no hubiese existido. Pero por otro lado yo tengo el mejor de los recuerdos de la gestión del comisario Angel Flores. Era una persona muy correcta y esto si fuese una cuestión de ocultamiento no se habría podido producir en la gestión de Flores.
-En la Justicia hay una nota de elevación en la que el comisario Flores le detalla a usted que junto con el expediente le envía una agenda personal del doctor Ruiz. Esa agenda coincide con el relato que hace el ex agente Leban de que al médico se le secuestró una libreta donde tenía datos muy promisorios para hacer una verdadera investigación de otros supuestos casos…El también dice que en un momento lo llaman de la Justicia, le piden que lleve todo y no investigue más.
-(Se toma unos segundos) De eso no tengo recuerdos y nunca en mi trayectoria dije “de esto no se investigue más” y le explico por qué. El expediente cuando llega a la Justicia con los elementos secuestrados, la policía deja de actuar y sigue actuando la Justicia. Entonces, ese relato tropieza con esta cuestión. La Justicia recibe estos elementos y si usted me dice que la agenda figura en la nota de elevación es porque efectivamente ha estado y ha sido analizada y seguramente le puedo decir que si ese elemento era distinto al de la denuncia, es decir si constituía lo que se denomina un hecho nuevo habría que haberlo investigado previo correrle vista al fiscal. Entonces, el fiscal debía promover acción seguramente si había indicios de que a partir de esos datos hubiera otros delitos. Porque el delito que nosotros investigábamos era el de la sustracción de una persona.
-¿Es posible que el doctor Bustamante hubiera pedido a un agente que le llevara el expediente?
-Eso podría haber sido previo a la elevación… Tampoco, porque en realidad a quien la policía consultaba era el juez de instrucción y no a los fiscales.
-Y usted da fe de que en ningún momento frenó nada.
-No, y además quien me hace el relato es el comisario Flores. El me dijo “doctor, hemos concluido con éxito, acá está la criatura” y a la mañana siguiente estuvimos en tribunales entregando la criatura, o sea era un éxito para la policía.
-Le voy a pedir un esfuerzo de memoria porque pasaron muchos años, cuando usted recibió ese expediente ¿no encontró ningún elemento que lo lleve a pensar que existían otros casos de sustraccción de bebés?
-No y le explico como funciona la cocina de un tribunal. El expediente lo trae un empleado de la policía y lo deja en la mesa de entrada donde se lo deja asentado en los libros que estuvieron viendo ustedes. Lo toma el secretario que en ese tiempo eran dos Cerioni (el fiscal, hoy en Villa Dolores) o Muñoz (el actual juez de Control). De allí había un listado y cada secretaría tenía tres empleados, uno de los tres empleados le hace una revisación. Este caso era in franganti, entonces, era una cosa sencilla de resolver.
-Si aparece el expediente y se encuentran elementos que dieran cuenta de la participación de parejas y las entregas de otros niños, ¿cuál sería su reacción?
-No y no es que lo niegue por negarlo. En mi trayectoria me hubiera sonado mucho esto. El que no esté el expediente me llama la atención. Y me puse a pensar, si es una causa con preso tiene que estar en la Cámara. Si Ruiz salió en libertad porque la testigo no lo haya involucrado... y puede que lo hayamos sobreseído, pero no lo recuerdo. Cuando vi las notas del diario, dije esta es una causa con preso y está en la Cámara. Si no está en la Cámara pudo haber sido sobreseído por alguna razón.
-Como usted no estuvo estos días en la ciudad, le cuento que después de la difusión de esta causa aparecieron varias personas que habrían sido entregados en adopciones ilegales a instancias del doctor Ruiz y mujeres que manifiestan que perdieron a sus hijos a quienes nunca pudieron ver y ni siquiera les entregaban un certificado de defunción, y allí también aparece la pista de Ruiz… ¿No le da la sensación que tuvo usted una oportunidad inmejorable para ponerle freno a una cantidad importante de entregas irregulares de recién nacidos?
-Sí, lógico que habiendo sido así habría que haberlo investigado, pero vuelvo a repetir, primero que nos llamó la atención esta actitud de Ruiz. Para nosotros era el hombre que hacía abortos en Río Cuarto. Y esta faceta de decirle a la mujer no le voy a hacer el aborto por su estado avanzado de embarazo, debe haber sido un prurito que seguramente le ha surgido por la edad…
-O a lo mejor es que intentaba quedarse con la criatura…
-¡Claro, o era que tenía el negocio organizado! Le digo que hoy ese sigue siendo un tema complicado porque las adopciones legales requieren un tiempo que por allí las parejas no están en condiciones de esperar. Por lo menos en otras provincias se escucha que hay médicos que otorgan certificados donde en lugar de colocar el nombre de la madre real ponen el de la nueva mamá y evitan toda la adopción. Esa es una práctica que aparentemente hasta hoy se mantiene. Lo que pasa es que Ruiz como todo otro médico tenía pacientes legales por así decirlo. No era un abortero como esa mujer que había en ese momento y a la que le habíamos ordenado varios allanamientos y que no tenían título habilitante. Este hombre tenía título, por eso por allí los abortos no los podíamos descubrir. En este caso, la criaturita estaba. Ahora, no haber actuado a mí me llama la atención, ¿por qué? Porque hay un juez de instrucción, hay secretarios, hay empleados…
-Sin embargo hay un dato objetivo que a usted lo compromete y es que durante dos años la causa estuvo en su juzgado, según la información de los libros. Lo que puede entenderse como que en todo ese tiempo esa causa no fue ni elevada a juicio ni la persona fue sobreseída.
-A mí me llama la atención que esa causa haya quedado sin resolución porque un hombre que está preso necesita que se le resuelva esa situación con rapidez…
-Y de hecho Ruiz quedó en libertad al poco tiempo.
-Sí, por lo menos no murió en la cárcel. Además Ruiz era una persona mayor pero no se le pudo haber dado el beneficio de la prisión domiciliaria porque todavía no existía y porque le aseguro que en un caso así no le hubiera otorgado ese beneficio. Yo tenía 33 años en ese entonces, o sea que tenía toda la polenta. Así que por eso, por las pilas y todo eso me suena como algo que no puede haber ocurrido como se dice. Pero hoy Ruiz está muerto y los delitos prescriptos por eso la única importancia que tiene esto hoy es para las personas que buscan su identidad y que tomen una partida de nacimiento y vean que el médico que constató su nacimiento es Ruiz.
-¿Le parece poco?
-No, es mucho, es mucho… y con esa partida comenzar una investigación propia para esa persona. Yo a lo largo de mi trayectoria he tenido muchos casos de personas que se han arrimado queriendo conocer su identidad, o sea, en el último momento el padre o la madre se arrepienten y les dicen: “mirá en realidad pasó tal cosa” y realmente hoy aparece como mucho más necesario. Este caso a mí realmente me tomó de sorpresa porque era yo el juez de instrucción, no encuentro explicación a esto y hay un grupo de personas como el comisario Seimandi que no iba a bajar la cabeza para dejar de investigar algo, él iba hasta la últimas consecuencias, igual que Flores, dos funcionarios que siempre han trabajado correctamente.
-De todos modos, le reitero que todo indica que el expediente estuvo un largo tiempo en su juzgado y, por si fuera poco, hoy no aparece. Entiendo que lo mejor que podría pasar es que finalmente salga a la luz y se pueda probar si es de utilidad o no para la determinación de la verdadera identidad de personas adoptadas ilegalmente.
-¡Ah, eso seguro! Ahora, si el expediente fue prestado a un juzgado civil para una adopción, allí está el expediente. Porque si hubiese sido una causa oculta o rara el expediente no se va a ese juzgado. Si yo pretendo hacerlo desaparecer, desaparece. Cuando yo juré como juez de instrucción la doctora Marcotullio dejó sobre su escritorio siete expedientes civiles y cuando yo me fui a hacer cargo al día siguiente no estaban más. Se investigó quiénes lo habían robado y nunca aparecieron. O sea, si es necesario llegar al fondo hay secretarios y asesores letrados que aún viven. O sea a mí me gustaría que este expediente apareciera.
-Porque su sola desaparición genera suspicacias que no favorecen a nadie.
-A mí, menos que nadie, soy el más interesado en que esto aparezca y le aseguro que voy a ir al juzgado de Segunda para ver qué pasa porque esto que desaparezca un expediente no es una cosa extraña, han desaparecido miles de expedientes pero cuando han desaparecido se ha hecho la investigación inmediata.
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