Hoy se cumplen sesenta años de la creación de Bomberos Voluntarios de Pehuajó, una entidad muy querida y valorada por todos los pehuajenses, que desde su nacimiento a la fecha ha tenido un sostenido crecimiento que hace que sea orgullo de todos
El hecho de contar con un Cuartel como el pehuajense, preparado y equipado para atender múltiples problemas que se puedan presentar, y con personal capacitado para tal fin, da mucha tranquilidad a la comunidad en su conjunto porque sabe que ante cualquier emergencia tiene a dónde recurrir.
DECADA DEL '50: LA CREACIÓN
Pero no todo fue siempre así, como toda entidad, Bomberos Voluntarios nació de la intención de un grupo de vecinos que, a principios de la década del 50, tras un siniestro de magnitud y pensando en Pehuajó, decidió aunar esfuerzo para crear el servicio voluntario bomberil.
Vale recordar las palabras del bombero reservista Raúl Brísoliz, quien horas atrás, en el Día del Bombero, trazando un panorama histórico de la entidad, se refería al incendio de Zanni y Alsina en 1952, al que debieron concurrir bomberos de 9 de Julio, aunque el siniestro tuvo daños totales en el negocio de Mauricio Hochraich.
Allí se inició la historia pehuajense para contar con el Cuartel, recordando a Donato Dragani, primer jefe del Cuerpo. Las reuniones eran realizadas en la tintorería de Edmundo Fusaro; recordando al primer presidente, Ramón Ibarzábal, y a otros vecinos que comenzaron el camino que cristalizarían un 5 de junio de 1953, con la creación de Bomberos.
POCOS ELEMENTOS Y MUCHA VOLUNTAD
El funcionamiento comenzó con la primera unidad de arrastre, la camioneta de Dragani -primer jefe- y el auxilio municipal para combatir siniestros.
Así, con estos elementos, los Bomberos trabajaban toda vez que eran convocados, y sin duda la voluntad era mucho mayor que el capital de elementos para el trabajo voluntario, pero, de a poco, se iba creciendo junto con el servicio.
LA AUTOBOMBA Y EL EDIFICIO
En 1960 se adquirió la autobomba con la torre monitor, cuyo chasis donó el entonces intendente Pablo Landa, y el carrozado fue realizado con el aporte municipal y el de la comunidad, y también se construyó -obra que sigió en forma- permanente el actual edificio, uno de los mejores dotados y más modernos de la Provincia, con muchas unidades en su interior para los diferentes servicios.
SOSTENIDO CRECIMIENTO
Hasta aquí algunos datos históricos y lo demás, si bien han pasado años, no ha sido otra cosa que un sostenido crecimiento, capacitación del personal, formación permanente de nuevos voluntarios y trabajo, sin duda mucho trabajo.
Vale recordar, para citar sólo un aporte de la entidad a la comunidad, su servicio cuando las inundaciones nos amenazaron como comunidad, donde el esfuerzo fue pleno y día y noche estuvieron al servicio de sus vecinos.
EL APORTE DE LA COMUNIDAD
Sin duda que, además del trabajo de muchos dirigentes y Cuerpo Activo, debe tomarse especialmente en cuenta el aporte de la comunidad, emergente del amor a la institución y la confianza que en ella se deposita.
Toda vez que se apela al pueblo de Pehuajó para buscar fondos y cubrir una necesidad, la gente responde de la mejor manera, algo que tiene mucho que ver con el engrandecimiento de Bomberos Voluntarios.
EL SÁBADO SON LOS ACTOS CENTRALES
Hoy se cumplen 60 años, Bomberos y comunidad está de fiesta, aunque los actos tendrán lugar el sábado venidero, con homenajes en el cementerio, misa en acción de gracias y por los dirigentes fallecidos, y la tradicional cena de camaradería en horas de la noche, donde además se distingue a los voluntarios por su accionar durante el año.
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