El incendio que sucedió ayer en la zona del barrio de Barracas, donde un depósito ardió y luego se derrumbó, dejó un triste saldo de nueve personas fallecidas (entre bomberos, policías y rescatistas) y cerca de 7 heridos de gravedad.
Uno de los bomberos habló ante los micrófonos y dijo “ganamos 2 mangos y arriesgamos nuestra vida”. Dejando patente sobre la situación caótica que vive la fuerza, pero no solo ahí en Buenos Aires, en todo el país.
Muchos funcionarios se toman demasiado a pecho aquel mote de “bomberos voluntarios” y realmente lo que les dan son propinas, a personas que se meten entre las llamas o que enfrentan derrumbes o pérdidas de gas.
No nos vayamos tan lejos para dar cuenta de ello. En Formosa tenemos dos antecedentes muy recientes que mostrarán a las claras lo que estamos queriendo decir.
Hiper Cáceres
El sábado 23 de febrero del año pasado, un incendio en los depósitos del Hipermercado Cáceres de nuestra ciudad terminó siendo el tema de la semana. Si bien el fuego comenzó cerca de las 14 y para las 18 ya estaba completamente controlado. Lo cierto es que, hubo más participación de los empleados del local y hasta de camiones cisterna de la Municipalidad, porque trascendió –aunque después lo desmintieron- que los bomberos tardaron en llegar al lugar porque no tenían agua o no daban abasto.
También se habló de la poca capacidad que tenían tanto en infraestructura como de personal. Por supuesto que desde la Cúpula se desmintió esto y se resaltó la eficacia y capacidad del Cuerpo de Bomberos.
Mercadito Paraguayo
Más reciente, en el mes de septiembre del año pasado también dejó al descubierto que solamente el amor propio y la osadía es lo único seguro que tienen los Bomberos de nuestra provincia. No hace falta ser un experto para darse cuenta que los trajes son obsoletos –no tenían mascarillas para el humo- y para cubrirse, muchos de ellos improvisaban barbijos.
En la ciudad de Formosa existen tres cuerpos de bomberos, uno en el centro de la ciudad, otro en el Barrio San Miguel y un tercer destacamento de Bomberos Voluntarios situado en el Circuito Cinco.
Los dos primeros dependen de la policía de la provincia y deben cubrir siniestros entre accidentes o incendios en una ciudad que ha crecido exponencialmente en proporción a la logística y el personal que trabaja en el cuerpo de bomberos.
Algunas regulaciones internacionales estiman que, por cada 1000 habitantes debe haber un bombero por lo tanto, sin entrar a calcular demasiado, la ciudad de Formosa se encuentra desprotegida ante una eventual situación que demande la atención de varios siniestros a la vez.
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