Boleto interurbano: se demora la suba y la Provincia evita mayores costos

El gobierno superó el año sin recomposiciones de tarifas, pese al reclamo de las empresas que desde septiembre de 2011 no aplican aumentos. El Boleto Educativo Gratuito mantuvo así su valor congelado

Aunque los pasos formales para la suba de las tarifas ya se cumplieron y se completó el proceso de audiencia pública previsto, el alza del boleto interurbano anunciada para mediados de diciembre aún no se aplicó. El trámite salió del Ersep la semana pasada, cuando el directorio finalmente lo aprobó y lo elevó. Ahora resta que sea publicado en el Boletín Oficial y que se presenten los nuevos cuadros tarifarios con subas del 12 por ciento ahora y 11 por ciento a mediados del año próximo. Ayer se especulaba con que estos pasos restantes puedan darse los últimos días hábiles del año.

Por eso en las empresas de transporte persiste el malestar, especialmente porque recuerdan que desde septiembre de 2011 el valor de los pasajes se mantiene sin cambios y los costos, alentados por el proceso inflacionario, no detuvieron su marcha.

Aseguran que las cuentas de las compañías ya no resisten. “En 15 meses la inflación debe haber superado el 30 por ciento y nosotros seguimos sin cambios. A eso hay que agregarle el atraso acumulado. Mientras tanto, seguimos sin poder mejorar los únicos ingresos que tenemos que es el boleto”, remarcó ayer un directivo del sistema de transporte interurbano al ser consultado por este diario.

En las cámaras empresarias no dudan que en realidad la extensión de los plazos estuvo vinculada a una decisión de la Provincia de evitar mayores costos del Boleto Educativo Gratuito, el programa que puso en marcha el gobierno de José Manuel de la Sota y por el cual los trabajadores, docentes y alumnos de las instituciones educativas, viajan gratis.

Lo cierto es que más allá de las especulaciones, la Provincia de hecho ahorró dinero al resistir el reclamo de las empresas de transporte porque el precio del boleto educativo se mantuvo sin cambios. En realidad, el valor del programa se ubicó muy por encima de las estimaciones previas que el propio gobierno había calculado.

Durante el año hubo ajustes al aplicar cambios y eso permitió cierto control del gasto en el programa que fue respaldado, en líneas generales, por casi todos los sectores políticos. Lo cierto es que el incremento tarifario fue otro control que terminó aplicando en los hechos el gobierno para contener el gasto.

Como se recordará, las empresas pidieron desde mediados de año un incremento en las tarifas que terminó redondeándose en un 40 por ciento. Argumentaron, para justificar ese porcentaje, que el atraso en los valores era significativo. Y recordaron que la última suba tenía en ese momento casi un año. Mientras tanto, los usuarios siguen pagando sin cambios el precio de los pasajes desde hace 15 meses.

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