La elaboradora que funciona en la calle Balloffet está en una delicada situación. Suma varios obreros cesanteados y, por grandes deudas, se presentó en concurso preventivo. La gran preocupación es qué sucederá con los productores que le vendieron su cosecha de uva.
En este sentido, se hablaban de diez despidos en la firma, aunque –según pudo saber nuestro medio– en las últimas horas se sumaron otros ocho empleados. Fueron los propios trabajadores quienes comentaron a Diario San Rafael que ya son 18 las personas que no trabajan en la bodega de la avenida Balloffet al 2500, que ve acrecentarse sus inconvenientes económicos.
Según se pudo confirmar, el viernes 9 de mayo la bodega se presentó en convocatoria de acreedores por una deuda que supera los 30 millones de pesos, la mayor parte de ella con proveedores de la firma.
No obstante, sectores empresariales aseguran que se continuará trabajando y que no habrá más personal despedido (antes del conflicto trabajaban algo así como 50 personas); los más optimistas hasta aseguran que los inconvenientes se solucionarán en los próximos meses, cuando se avance en la venta del stock de vinos y mostos.
Una de las cuestiones que mantiene preocupados a los sectores intervinientes es que Total’s fue una de las bodegas con las que el Ministerio de Agroindustria hizo convenio por el operativo de compra de uva para mosto. Hay que destacar que la ex Covisan fue una de las pocas que se inscribieron para este programa en la zona Sur de la provincia. La inquietud –que ya ronda en las cámaras legislativas de la provincia– es saber cuál fue la estrategia de la empresa al tomar el capital de trabajo con fondos del Estado y luego presentarse a esta convocatoria. Ante esto, el interrogante, si la situación empeora, es quién pagará esa operación, ¿la bodega o el Gobierno de la provincia?
Si bien se especulaba con perjuicio para los productores, desde la bodega lo descartaron, y aseguraron que los principales problemas se dieron en torno a los aumentos en los insumos, la devaluación y la reducción de los tiempos para efectuar los pagos, que pasaron de 120 días a tan sólo 30.
En este sentido, desde el gremio manifestaron su preocupación ya que no encuentran la forma de contrarrestar estos problemas que aquejan a la industria vitivinícola y que amenazan con más despidos. Es por eso que se analiza llegar al REPRO (Programa Sostenimiento de Empleo) como una posible solución temporal.
La crisis afecta fuerte al sector y ya se habla de que más bodegas podrían utilizar la herramienta de ingresar en convocatoria de acreedores (una forma de ordenar las cuentas y tratar de organizar pagos a las personas a las que se les debe).
CHEQUES
Nuestro diario accedió a la información de que hay varios cheques por importantes sumas de dinero que la firma no puede solventar por el momento. Para hacer frente a las obligaciones contraídas, están canjeando valores con cheques de terceros para ir sobrellevando la situación, mientras que buscan también la forma de solucionar la deuda con el sistema bancario.
Hemos podido conocer que las entidades financieras del medio no están pagando los cheques de la bodega y que varias órdenes de pago han sido rechazadas.
Es lógica la intranquilidad que reina entre quienes han operado con esa firma ante la incertidumbre de cobrar, máxime teniendo en cuenta la experiencia recogida por la ex Covisan, que –hace una década– dejó un tendal de viñateros en quebranto porque jamás pudieron cobrar la operación pactada por la entrega de uva o vino. Y a los productores se sumaron proveedores y transportistas, ya que la firma se presentó en convocatoria poniendo fin a la venta de importantes volúmenes de vinos en el país.
El Juzgado aceptó el concurso preventivo
La bodega Total que dirige Miguel Peña junto sus hijos, se presentó en convocatoria de acreedores dado la crisis financiera que viene atravesando El principal grupo de acreedores se encuentra en la Zona Este con una deuda superior a los 16 millones de pesos, casi la mitad del total
Ante esto, el Juzgado Concursal de San Rafael aceptó el concurso preventivo a la Bodega Total y la semana que viene serán designados los síndicos auxiliares de la justicia
Una historia que se repite
Miguel Peña junto a otros asociados conformaron la Cooperativa Vitivinícola San Rafael (COVISAN) y por muchos años presidió el directorio de la firma que supo ser, junto a Bodega Garbín (vinos Pico de Oro), los principales despachantes de vino de mesa del país. Pero malas operaciones comerciales llevó al quebranto a ambos establecimientos.
Con un compromiso diferente apareció Totals, aunque siempre hubo cierto recelo, cierto manto de duda. Con el correr del tiempo vuelve a repetirse la historia, y tras los primeros años de bonanza y almuerzos cada fin de cosecha, donde se ponderaba el funcionamiento de la bodega y se exhortaba a que un mayor número de productores debía asociarse.
En la calle hay cientos de cheques rechazados librados por Total, y un gran endeudamiento con bancos. Teniendo en cuenta la caída de las ventas, con el agravante que nadie les dará crédito por haberse presentado en Concurso.
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