Bloquearán nuevamente la refinería de YPF en Plaza Huincul

Será llevado por tercera vez en menos de una semana, por parte de los trabajadores del área Salud de la vecina Provincia de Neuquén.
Neuquén > Por tercera vez en menos de una semana, los trabajadores del sistema público de Salud obstaculizarán el ingreso a la destilería de YPF en Plaza Huincul. Así, buscan seguir presionando al gobierno de Jorge Sapag, al que le reclaman una nueva mesa de discusión salarial.

El subsecretario de Seguridad, Gustavo Pereyra, dijo ayer que "provocar desabastecimiento (de combustible) es un delito", y adelantó que "si la Justicia nos vuelve a dar la orden de desalojo, lo vamos a hacer" (ver aparte).

Tanto ATE como el Sindicato de Enfermeros de Neuquén (SEN) decidieron el corte ayer en sus respectivas asambleas. La huelga, que afecta duramente el funcionamiento de los hospitales provinciales, en tanto, se extenderá al menos hasta el miércoles próximo.

"Será un corte total", dijo Flor Peralta, delegada de la Junta Interna de ATE en el Castro Rendón, sobre el de la refinería de la localidad petrolera.

El sindicato estatal ya concretó dos obstrucciones en la refinería de la petrolera nacionalizada: la primera, el 27 de diciembre, levantada por la Policía tras una orden judicial, y la segunda, tres días más tarde.

Al margen del corte en Plaza Huincul de hoy, el gremio estatal adelantó que si no hay una nueva mesa de discusión salarial, el lunes profundizaría con piquetes en seis puntos de la provincia, uno de ellos en el puente Neuquén-Cipolletti.

El (SEN) volvió a plantear la posibilidad de que sus afiliados presenten renuncias masivas: unos 500 trabajadores podrían hacerlo, en el contexto del mismo reclamo a la Provincia.

Referentes de la organización sindical fueron ayer a la Legislatura y dejaron una nota a la vicegobernadora Ana Pechen. La recibió la vicepresidenta Graciela Muñiz Saavedra, y allí plantean el ultimátum para la convocatoria antes de recurrir a la oficialización del paso al costado de sus puestos de trabajo.

“Pechen dijo por los medios que la manera correcta de protestar era a través del diálogo y no el escrache. Así que definimos entregar una nota a su nombre para que interceda en el conflicto que mantenemos desde hace tres semanas”, dijo Erica Hernández, secretaria general del SEN. Tanto Pechen como el ministro de Salud, Rubén Butigué, recibieron sendos escraches en sus viviendas.

El Gobierno ya concedió un aumento: en masa salarial implica unos $430 millones. Fue aceptado por profesionales de los hospitales, pero rechazado por auxiliares, técnicos y enfermeros, que promueven la huelga en los últimos días.

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