El bloque de concejales de la Unión Cívica Radical presentó un proyecto que propone "dirigirse al Departamento Ejecutivo Municipal con el objeto de recomendar que se impulse (en forma conjunta Municipio-vecinos) un plan de reparación de veredas rotas y tratamiento de raíces de los árboles de nuestro hermoso arbolado público, considerando la posibilidad de lanzar una metodología para que la gente pueda acceder a créditos o planes especiales de pago, de modo de proceder a dejar en condiciones las aceras", cuya copia entegó en nuestra redacción.
Propone, finalmente, en el artículo 4°: "Solicitar al Departamento Ejecutivo Municipal que proceda a reparar las veredas que se hayan roto con motivo de la ejecución de obras contratadas por el Municipio para la extensión de redes de agua corriente y cloacas en toda la ciudad".
FUNDAMENTOS
Sostiene el bloque de la UCR en los fundamentos que motiva la presentación "el mal estado que presentan muchas veredas de nuestra ciudad y que el deterioro existente tanto en el centro como en los barrios es un dato de la realidad, por el cual los ciudadanos se topan con baldosas flojas, pozos, desniveles o faltantes que generan todo tipo de inconvenientes y accidentes de los transeúntes, con traumatismos importantes en algunos casos".
Consideran "que este panorama no es nuevo y, por los motivos que sean, las veredas exhiben en buena medida una falta de mantenimiento, siendo una situación que debería ser revertida para que la ciudad recupere, en plenitud, el mejor uso de uno de los espacios comunes más esenciales" y que "la Municipalidad debe impulsar -en forma inminente- un plan de reparación de veredas y tratamiento de raíces de los enormes árboles de nuestro hermoso arbolado público, lo que resultaría ser una medida tan necesaria como largamente esperada".
"En este sentido, es sabido que se han sucedido turnos enteros de gobiernos municipales sin que se haya hecho nada en esta materia y que constituye a esta altura la conformación de una situación crónica que a pesar de los reclamos, promesas y proyectos no ha podido ser revertida. Las razones de esa situación y el hecho de que se haya prolongado a lo largo del tiempo son una suerte de enigma difícil de comprender. No es un problema que parezca de imposible solución y, sin embargo, ahí está: agravado e irresuelto con el paso del tiempo", agrega.
"Cualquier recorrida permite confirmar que transitar por nuestras veredas constituye una verdadera aventura dominada por baldosas flojas o faltantes, abruptos desniveles, roturas provocadas por raíces de árboles, hundimientos, "cicatrices" de viejas obras de infraestructura y servicios, además de los huecos que se transforman en surtidores de barro cada vez que llueve", puntualiza, señalndo "que son innumerables los ejemplos en la zona céntrica y en los barrios de la ciudad, como muestra bastan nombrar solo algunos -se adjuntan fotografías al respecto- Hernández esquina Alsina, Irigoyen al 600 y al 700, Alsina al 700, González del Solar al 400, Hernández al 400, etcétera".
"Como añadido insólito, debe observarse el pésimo estado de conservación de las veredas de algunas reparticiones oficiales (como en calle Gutiérrez en Zona Sanitaria II-Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires, veredas de las escuelas Sarmiento y Normal, etcétera), dicen, agregando "que de acuerdo a las ordenanzas vigentes y el Código de Ordenamiento Urbano (Ord. N° 62/00), es el frentista el que debe hacerse cargo de la reparación y conservación de las veredas".
"Algo evidentemente hay que hacer para subsanar definitivamente una situación perjudicial para lo cual no bastan los reglamentos sino que es necesario poner en acción una voluntad de conjunto", argumentan, para señalar "que, no obstante ello, la comuna debiera manejar la posibilidad de lanzar un plan para que la gente pueda acceder a créditos blandos, de modo de proceder a dejar en condiciones las aceras".
"Para llegar al actual estado de deterioro, se ha sumado no sólo el desinterés de los frentistas responsables sino también el obrar desaprensivo de muchas empresas de servicios públicos que, en sus habituales tareas de reparación o ampliación de sus redes, suelen dejar pozos abiertos, sin reposición del embaldosado preexistente" y "ésto ha ocurrido últimamente también con obras de infraestructura contratadas por el Municipio: como la de extensión de agua corriente y cloacas, en distintos sectores de la ciudad".
"No se trata de anomalías aisladas sino que se insertan en un contexto que abarca a las calles en general, muchas de ellas perturbadas en su normal circulación o lisa y llanamente anuladas por trabajos que a veces se prolongan mucho más de la cuenta sin que se guarden las previsiones para disminuir las molestias" y "la tarea prioritaria de la Municipalidad pasa por intimar a los propietarios que correspondan para que tengan sus veredas en condiciones, sin perjuicio de emplazar también a las empresas de servicios públicos, con el propósito de que concluyan cabalmente sus trabajos", agregan.
"Ya sea mediante las obras directas que realicen los frentistas, a través de planes de financiación o ejecutando la propia Municipalidad las obras, con reposición posterior mediante planes accesibles de los gastos por parte de los vecinos, está claro que la ciudad necesita reparar el muy deficiente plantel de veredas que hoy exhibe", sostienen.
"Además de la necesidad de que los habitantes dispongan de una ciudad en condiciones, cuyos espacios públicos -como son las veredas- ofrezcan mínimos niveles de confiabilidad y contribuyan a mejorar la calidad de vida, tampoco puede obviarse que, los muchos visitantes y turistas que llegan a Pehuajó, no deberían encontrarse con semejantes muestras de abandono", esgrimen, para puntualizar que "desde otro lado, tan trascendente como el anterior, no debería perderse de vista que el impulso de un programa racional de obras en la ciudad, por pequeña que cada una de ellas pudiera resultar implica también una reactivación de la actividad económica y una segura generación de fuentes de trabajo".
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