Binner, candidato a presidente de la Nación por el FAP, dio esta mañana una conferencia de prensa -junto a referentes de su sector político- en la que repasó sus principales lineamientos de gestión, de cara a los comicios del 14 de agosto.
Así, el gobernador de nuestra provincia completó otro tramo en la recorrida de todo el país que realiza en la cual, según afirmó “encontramos mucha adhesión” y eso genera “mucha fe en que la gente quiere cambiar, el pueblo quiere salir del momento de crispación, de una Argentina de blanco y negro, tener una Argentina con valores, donde se respeten los valores de la producción, el trabajo y los valores culturales”.
En el mismo sentido reseñó que su intención es “construir una Argentina celeste y blanca” que “es lo que necesitamos nosotros para poder aprovechar este momento económico excepcional que vive América Latina y es importante que desde Argentina aprovechemos este momento de demanda de alimentos que hoy existe en todo el mundo”.
Según aseveró, “hay una necesidad y la gente lo plantea”. A modo de ejemplo recordó que en los últimos días “nos reunimos con productores, cooperativistas, empresarios de economías regionales, sindicatos, trabajadores y ninguno se explica por qué Uruguay y Brasil crecen más que Argentina”. Dicho esto, evaluó que nuestro país “no tiene un problema meramente económico, sino profundamente político”.
En cuanto a la situación del sector agropecuario en general, el mandatario indicó que “es una cuestión a resolver con las pautas que planteamos al principio de abril de 2008 con los diez puntos para el agro” que elevó Santa Fe a la Nación. Así las cosas, insistió en que nuestra provincia “sigue siendo la única que tiene un programa para el campo”. Por ello propuso “conformar una propuesta que incluya, integre, piense en que los que producen y trabajan conocen más del proceso de producción que la gente que está en el Gobierno así que si a ellos no se los escucha, de dónde vamos a sacar consejos y experiencias”.
En idéntico sentido, Binner mencionó que “Argentina puede crecer hoy a partir de lo que tiene, de su producción primaria, pero transformándola, industrializándola, no mirando para atrás cuando el camino del campo terminaba en el puerto; ese camino tiene que terminar en una fábrica para agregarle valor y ahí tiene que estar el Estado para hacer escuelas, hospitales, viviendas, repoblar la Argentina que hoy está amontonada en las grandes ciudades y esto es una tarea que tenemos que revertir con políticas claras”.
“Tenemos que pensar otra Argentina, del federalismo, de abajo hacia arriba, donde se respete la voluntad de las provincias para, por ejemplo, conformar la región centro y desarrollarla” concluyó.
“Tenemos que hacer lo que hicimos en Santa Fe”
El aspirante a reemplazar a la actual presidenta de la Nación en el cargo, reconoció que primero hay que sortear el obstáculo inicial que es la primera vuelta del 14 de agosto y después “veremos el futuro”. En ese sentido aseguró que “no nos cerramos al diálogo” sino que “estamos abiertos, sabemos que la construcción de la Argentina no será producto de un partido ni de un movimiento político, por más que tenga elementos para poder resolver las cosas”.
Al respecto predijo que “la Argentina que viene es la del diálogo, donde nos respetemos todos, cada uno con su identificación, sin perderla” aunque aceptó que en esta campaña electoral que se vive “las cosas están bastante claras”, probablemente porque “estamos parados en un modelo que conocemos y nos preocupa que digan que lo van a profundizar”.
“Nosotros creemos que este modelo K está agotado en lo económico lo social, lo político, lo cultural”, insistió. “Es un modelo que está terminando su parábola pero pensar en lo nuevo no es volver hacia atrás. Si miramos hacia atrás nos vamos a encontrar con desaciertos que hemos alimentados todos y si miramos adelante, no a los zapatos sino al horizonte, vamos a ver la excelente oportunidad de Sudamérica de ingresar a los mercados del mundo y que tenemos que aprovechar”, agregó.
Para la Nación, Binner tiene los mismos planes que, hace cuatro años planteó para Santa Fe: “tenemos que quitar las vallas, empezar a dialogar, escuchar a la gente. Hay cosas que no tienen solución, como la pérdida de una vida, pero si abordamos desde la necesidad de poder resolver problemas, las cosas empiezan a cambiar. Las soluciones están, tenemos soluciones”, dijo.
En particular, por la política subsidiaria que el Gobierno Central hoy lleva adelante, el jefe del Ejecutivo recordó que el país “tiene $70.000 millones en subsidios que es imposible de sostener”. Aunque consideró que “hay subsidios necesarios y otros innecesarios como a la electricidad en Barrio Norte, o el transporte en los barrios más recoletos o en los colegios privados”, aceptó que “hay otros que hay que mantenerlos” para “ayudar a la gente a salir de la situación en la que está”.
Como ejemplo citó el “subsidio al Fútbol Para Todos”. Sobre ello dijo que “si lo destinaríamos a los jubilados para que cobren lo que corresponde no solamente cumpliríamos con nuestros abuelos, la constitución y las leyes, sino además con nuestra conciencia. Esto se puede hacer en esta Argentina: Demostramos en poco tiempo en Santa Fe que se puede construir una sociedad mejor”.
Comentá la nota