El gobernador de Santa Fe justificó la decisión de mantener silencio y no dar un discurso en la víspera. "Le dije, ‘señora presidenta, no la voy a acompañar’ y ella me dijo ‘me parece bien’, esas fueron las palabras", contó el mandatario socialista.
"Le dije, ‘señora presidenta, no la voy a acompañar’ y ella me dijo ‘me parece bien’, esas fueron las palabras", contó el mandatario socialista.
Descartó que la negativa a dar su discurso haya sido por "falta de garantías", sino que en realidad se debió a que prefirió "no exacerbar el carácter del acto, que era un acto partidario y no por el Día de la Bandera", apuntó.
"No le tememos a la adversidad, sino que lo importante es rescatar los valores" señaló el gobernador, y subrayó que le pareció "más constructivo no hablar que decir lo que pensábamos decir".
"Nosotros nos sentimos como rosarinos mal. No hay derecho a mancillar la bandera y la figura de Belgrano con epítetos y calificativos que tienden a la desunión de los argentinos", se quejó el mandatario santafesino.
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