Hugo Salas, experto en sistemas acuáticos, asegura que ese desecho de la industria azucarera no fue la causa de la reciente mortandad de miles de peces en los piletones del dique El Frontal, sino que se trató de un fenómeno en el que también confluyen procesos naturales. Dijo que no se realizaron estudios serios para analizar las causas.
Sin embargo, el experto en Biología, especializado en sistemas acuáticos y consultor del Comité de Cuenca, Hugo Salas, descartó de plano esa hipótesis y aseguró que la fauna acuática del gran embalse se vio afectada por otros factores, algunos naturales.
En declaraciones a EL SIGLO, Salas advirtió que "las opiniones sobre el último fenómeno de mortandad de peces en el piletón del embalse de Termas de Río Hondo pareciera ser producto del apresuramiento de los opinantes, cuando no fruto del desconocimiento".
En tal sentido, apuntó que "hasta el momento -y han pasado varios años con la recurrencia de estos fenómenos-, no se ha tomado la decisión de estudiar y conocer mejor las causas, a través de un método técnico-científico aceptable, por lo tanto aún se sigue errando cada vez que se opina, cuando en la región contamos con centros científicos y universidades, sin que hayan sido mayormente consultados por este tema".
Salas explicó que "el embalse de Río Hondo es un ambiente acuático con exceso de nutrientes por el aporte natural y por el continuo y excesivo aporte de las industrias de Tucumán, situación que ya tiene peso histórico".
No obstante, aclaró que "un vuelco de vinaza aislado, difícilmente produciría una mortandad instantánea en el embalse, debido al efecto de dilusión en la gran masa de agua que representa el mismo, ya que la misma no es un veneno y requiere de un período de tiempo relativo largo para que en el lago produzca una reducción de oxígeno, entre otros efectos".
Por lo tanto, según el experto en Biología, "lo que vemos con cada mortandad es consecuencia de un fenómeno de acumulación excesiva de nutrientes, en el que el aporte de vinazas y otros efluentes de alta carga orgánica tienen mucho que ver, pero insisto, no de forma instantánea".
Salas recordó que en 2009 elaboró, junto a otros consultores, para el Comité de Cuenca Sali-Dulce, un modelo de plan de emergencias ambientales básico ante fenómenos de mortandad de peces, que aún no se puso en funcionamiento.
"Este esquema permitiría monitorear y, eventualmente, prevenir los fenómenos que ocurrieran en el Embalse, sobre la base del análisis de las causas y, fundamentalmente, comprendiendo mejor los fenómenos", precisó.
A continuación, detalló que "los fenómenos biológicos y ambientales no se pueden manejar si no se los conoce con la profundidad suficiente".
Plan de acción
Salas trabajó en la elaboración de un plan de "Detección rápida de situaciones de emergencia ambiental en el Embalse de Río Hondo" cuando fuera contratado por el Comité de Cuencas como consultor experto en conservación y manejo de humedales.
"El plan que ideamos fue aprobado por el Comité de Cuencas alrededor de diciembre de 2009, pues en ese momento ocurrió una mortandad de peces y a raíz de ese hecho nos pusimos a trabajar en un plan sencillo, realizable y que tenía como objetivo fundamental detectar situaciones que podrían estar preanunciando situaciones de emergencia ambiental ligada a la mortandad de peces", señaló.
El profesional agregó que "en este plan se establecieron varios escenarios, fácilmente observables, con mediciones a campo y que podían brindar los primeros indicios de ocurrencia".
Al respecto, indicó que un primer escenario es la presencia de cambios en la coloración del agua (verde o azulada) fenómeno que se explica por la proliferación de algas y compuestos químicos denominados mucílagos. "Entre estas algas aparecen las llamadas cianobacterias, que son favorecidas por los nutrientes que hay en el embalse y las altas temperaturas del agua, y que pueden llevar a la intoxicación de los peces pues estos microorganismos producen toxinas tan potentes que se las compara con aquellas producidas por las cobras (serpientes).
Estas toxinas pueden incluso atacar al ganado cuando se desarrollan en las orillas o lugares donde los animales se aproximan a beber", advirtió Salas. El biólogo tucumano recordó también que "los estudios demuestran que la principal muerte de peces en el mundo se produce justamente por estas toxinas. La presencia de fósforo en el agua favorece esta situación lo mismo que las aguas que permanecen quietas y también la presencia de materia orgánica y nitrógeno. El exceso de nutrientes crea las condiciones para las floraciones algales con mayor recurrencia, cuando un conjunto de factores coinciden", acotó.
Según Salas, "los últimos estudios sobre plancton del Embalse deben ser de hace más de 20 años, sin que se hayan realizado nuevos conteos de algas".
Explicó que "otro síntoma que de alguna manera preavisa sobre situaciones de emergencia es el olor desagradable del cuerpo de agua. Estos olores provienen mayormente de la muerte de las cianofíceas. La turbidez del agua es otro síntoma y es causado por el arrastre de sedimentos por tormentas fuertes en la cuenca de aporte. Esta turbidez impide la fotosíntesis de las algas, dificulta la respiración de los animales y puede llevar a la muerte de peces, crustáceos, almejas, entre otras especies", añadió.
El licenciado en Biología aseveró que "también se deben investigar otras causas de mortandad de peces como el envenenamiento con productos químicos (agroquímicos o industriales), el uso de elementos prohibidos para la pesca, tales como carburo, dinamita, rotenona, redes trasmallo, chancheras y otros, frecuentemente utilizados en ríos y embalses".
Otros factores
Por otro lado, apuntó que "no se debe olvidar considerar la presencia de parásitos internos y externos. Los primeros son muy comunes en la fauna íctica y llegado el caso producen la muerte de sus hospedadores. El parásito más común es Ichthyophthirius multifilii, protozoo ciliado que afecta a un gran número de especies. La mortalidad por este parásito depende del tamaño de los peces y de la intensidad de la infección".
Respecto a los parásitos, Salas aseguró que "no se conocen estudios sobre el tema para el Embalse. La presencia de hongos y bacterias es frecuente en aguas de poca movilidad. Por ejemplo, la bacteria Edwarsiella puede ser muy virulenta y el hongo Saprolegnia es muy común y difícil de retrotraer un ataque ya iniciado, terminando con la muerte del pez. Tampoco se conocen estudios sobre el tema para el embalse", sentenció.
Para Salas, "en las actuales condiciones de eutrofización del dique de Termas, no es necesario el vertido antrópico (como la vinaza, por ejemplo) para que alcance niveles altos de nutrientes y se produzcan mortandad de peces. Es más, me animo a decir que una vez evitado todo vertido desde Tucumán, estos fenómenos seguirán produciéndose por varios años más sin que lleguen a desaparecer, solamente a reducir su frecuencia y magnitud. Esto se explica porque el Embalse tiene todas las características para ser un cuerpo de agua muy productivo y además seguirá recibiendo el aporte natural de nutrientes, lo que es inevitable", puntualizó.
También advirtió el experto en sistemas acuaticos que "agravará la situación la estacional reducción del nivel o volumen de agua produciendo concentración, sumado a las condiciones climáticas favorables durante la primavera e inicio del verano para la producción de floraciones algales con mortandad de peces".
El biólogo recordó que "este es el caso de varios embalses en el país. En Tucumán el caso del dique de Escaba, que no tiene aporte de industrias ni urbano, donde las cianofitas lo mismo prosperan, produciendo mortandad de peces", concluyó.
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