Bienvenidos a la casa del “Ratón”

Bienvenidos a la casa del “Ratón”
Por su pasado, por lo vivido, por lo obtenido y por lo que significa, Gustavo Ibáñez es el anfitrión del “Santo”, aunque no se comporta como tal, según sus nuevos compañeros, quienes aseguran que es “uno más del grupo”, más allá de tener esa voz autorizada.
El segundo ítem que cada una de las once incorporaciones remarcaba al momento de contestar la pregunta “¿Que es lo que usted sabe sobre San Martín?”, luego, claro, de dar por entendida esa obligación de ascender porque la historia misma lo demanda, tenía que ver con Gustavo Ibáñez, el hombre que dentro del vestuario es el que ha vivido distintos momentos vistiendo la camiseta roja y blanca, y que conoce, según aseguran, todos los rincones del club.

Muchos de los nuevos lo han sufrido. Tal es el caso de Aníbal Medina cuando jugaba en San Jorge. “Por suerte ahora lo tengo de compañero”, dijo el “pelado” al pasar. “Yo también lo he sufrido bastante”, declaró Matías Rinaudo, volante que se desempeñaba por el sector derecho en Libertad de Sunchales y ahora es candidato a hacerlo en San Martín.

“Lo voy conociendo de a poco, me gusta como es como persona. Es humilde y un buen compañero sobre todo”, acotó Rinaudo, sorprendido por el modesto comportamiento de Ibáñez dentro del vestuario, sabiendo lo que representa para San Martín.

“Es hasta que tome confianza”, jura Gonzalo Cáceres, retrucando el concepto de Rinaudo.

El defensor santiagueño, que ya convivió un año con el “Ratón”, asevera que no queda mucho tiempo como para que el ídolo comience con los apodos de parecidos, por ejemplo. “Es la alegría del vestuario. Es un ‘niño grande’. Por supuesto que es un profesional a la hora de entrenar, e íntimamente nunca subraya su autoridad, más allá de lo que él signifique para el club”, afirmó Cáceres.

“Es uno más dentro del vestuario”, coincide Guillermo Tambussi con sus compañeros que fueron consultados. “Particularmente no lo he enfrentado pero si lo he visto jugar y sé lo que representa para San Martín. Aún así eso nunca lo saca a relucir”, añadió el ex Crucero del Norte, contento por la unión que va demostrando el grupo en si, con Ibáñez como pieza clave.

“Hay que recibirlos bien”, dijo el dueño de casa. “A muchos de ellos los he enfrentado. Son buenas personas por lo que creo que se va a armar un lindo grupo”, sostuvo el “Ratón”.

“Cada día que va pasando en el vestuario vamos tirando bromas. Siempre de a poco”, afirmó el experto bromista, que confesó que todavía no se animó a bautizar a alguno con un apodo nuevo. “Tenemos un año entero para hacerlo, ja”, exclamó el atacante frotándose las manos.

Él como ninguno sabe que las risas que nacen de buenas intenciones son necesarias para cortar con las tremendas exigencias que una pretemporada solicita.

Otro papel que asume como anfitrión es el de ser una especie de “guía turístico”. “Los chicos me preguntan a donde pueden ir a comer, a donde pueden ir a comprar cosas y uno les indica, sabiendo que recién llegan a la provincia”, avisó.

San Martín es “su casa”, de eso no hay dudas. Lo viene diciendo hace bastantes años. Y como buen anfitrión, sin destacar su historia, va cobijando a sus nuevos compañeros. Ellos son los que intentarán construir el ascenso que el “Santo” necesita y el “Ratón” lo sabe.

Comentá la nota