Bevilacqua dice que echará a Plaza, la empresa resiste y ahora no quiere irse de Bahía Blanca

Se fracturó, dicen definitivamente, la relación entre la Municipalidad y el grupo Plaza. Al final, la reunión en la que se pretendía buscar una "salida ordenada" de la empresa de los colectivos rojos de la ciudad nunca se concretó. Los directivos de la compañía dejaron de "plantón" al intendente que viajó a Buenos Aires para concretar dicho diálogo.
Paralelamente la empresa de la familia Cirigliano tampoco contestó una carta documento que le envió la comuna con el fin de definir, de una vez por todas, la continuidad o no de la prestataria en Bahía Blanca. Según contactos informales, Plaza, ahora no quiere irse y hasta se animaron a plantear que se habrían "extralimitado" en sus dichos.

Contrariamente, varias fuentes oficiales consultadas por LB24, repitieron que la situación con la compañía es "irremontable".

La gestión del interino Gustavo Bevilacqua cree que las más de 700 causas con sentencia firme en la justicia serán suficiente para exigir la rescisión del contrato con la empresa capitalina por vía administrativa y forzar, de esta manera, la salida.

¿Ahora que pasará con el servicio de colectivos?. Desde Alsina 65 aseguran tener un plan B que anunciaría oficialmente el viernes el Intendente en conferencia de prensa.

El municipio le confiscaría las unidades a Plaza por dos años, pediría el gerenciamiento de otras firmas privadas y daría mayor participación a la Sociedad Anónima con Participación Estatal Mayoritaria (SAPEM).

En ese tiempo la comuna compraría por leasing colectivos usados y nuevos para reemplazar las unidades de Plaza de forma paulatina.

Asimismo no se descarta la llegada de alguna empresa privada foránea que podría hacerse cargo de algunos de los recorridos de Plaza. Aunque sobre este punto se demostró cautela "aquel que se quemó con leche ve una vaca y llora", dijeron a LB24.

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