Un grupo de jóvenes bernalenses se encuentra en Brasil para participar a partir de hoy de la Jornada Mundial de la Juventud 2013 que encabezará el Papa Francisco. Los representantes quilmeños han expresado su alegría por poder sumarse a este encuentro de fé que convoca a feligreses de todo el mundo y para que que se vienen preparando desde hace más de un año. La delegación pertenece a los colegios Don Bosco y María Auxiliadora, integrada por 17 personas; Andrés y María Teresa Conte Grand, Manuel y Lucia Moya, Laura Salvatori, Julieta Capelletti, Santiago Sosa, Micaela Pérez Ghio, Andrés Pántano, Melanie de la O, Macarena Ruffinelli, Giselle Cotugno, Federico Lucci, Victoria Stivala, Paula Paladino, Héctor Arismende (salesiano de Don Bosco) y David Brandán. La XXXVIII Jornada Mundial de la Juventud que comienza hoy y finalizará el sábado en la ciudad de Río de Janeiro tiene como lema "Id y haced discípulos entre todas las naciones". El lema convoca a los jóvenes de Brasil y del mundo entero a asumir el llamado hacia la misión, a ser testigos vivos de Cristo Resucitado. Tomado de la parte final del Evangelio de San Mateo, el lema tiene como contexto la Resurrección de Cristo. Los discípulos, quienes hasta ese momento se encontraban atemorizados y encerrados con miedo de los judíos, se encuentran con el Cristo, vencedor de la muerte. En diálogo con EL SOL, el saleasiano Héctor Arismende, dijo que "desde el 2012 venimos soñando esta peregrinación, preparándonos espiritualmente con encuentros donde fortalecíamos los vínculos entre nosotros, rezábamos el lema de la JMJ y además poníamos en nuestros corazones a todos los jóvenes con los que compartimos nuestras actividades pastorales. Por otro lado, realizamos eventos para recaudar dinero para que a aquellos jóvenes que se les dificultaba solventar los gastos de la peregrinación, no tuvieran el impedimento económico. Hicimos productos artesanales para vender al terminar las misas, y en eventos del colegio, a la vez que realizamos rifas y bingos". Con relación a la estadía en el país vecino, el católico indicó: "llegamos a la ciudad de Río el martes 16 a la madrugada y nos quedaremos hasta el 31 por la tarde. Todo este tiempo para poder participar de las dos experiencias: de la Semana Misionera que estamos viviendo en São Gonçalo y luego de la JMJ propiamente. En São Gonçalo hemos conocido muchas personas, a las familias que nos recibieron en sus hogares, a toda la comunidad de la parroquia Nuestra Señora de la Inmaculada Concepción, a la delegación mexicana y a los peregrinos de Brasilia con quienes compartimos el lugar". Arismende con relación a la experiencia de fé agregó: "lo importante de este encuentro no es el viaje, lo turístico, sino poder conocer primero la realidad del lugar que nos recibe, y compartir con ellos su fe, vivirla y celebrarla. São Gonçalo se encuentra a media hora en auto desde Río. Pero cualquiera que viniera a visitar la ciudad del gran carnaval, no pondría en sus planes recorrer São Gonçalo. Una realidad muy opuesta a Río". "Todos tenemos una actitud humilde ante estos hermanos que nos reciben, y un corazón agradecido, que entregado al misterio de Dios, al tener un idioma distinto, nos ayuda a vencer este obstáculo para generar un clima de real comunión. Somos misioneros y discípulos de Jesús. Cuando el Papa Francisco nos envíe en la misa de clausura a nuestros países, comenzará realmente el sentido misionero en nuestros barrios de Bernal", finalizó el saleasiano.
Historia de la jornada
La Jornada Mundial de la Juventud, que se realiza anualmente en las diócesis de todo el mundo, ofrece a cada 2 o 3 años un encuentro internacional de los jóvenes con el papa, que dura aproximadamente una semana. La última edición internacional de la JMJ fue realizada en agosto de 2011, en la ciudad de Madrid, en España, y reunió más de 190 países. Las JMJs tienen su origen en grandes encuentros con los jóvenes celebrados por el Papa Juan Pablo II en Roma. El Encuentro Internacional de la Juventud, por ocasión del Año Santo de la Redención pasó en 1984, en la plaza de San Pedro, en el Vaticano. Fue allá que el Papa entrego a los jóvenes la cruz que se tornaría uno de los principales símbolos de la JMJ, conocida como la cruz de la jornada. El año siguiente, 1985, fue declarado Año Internacional de la Juventud por las Naciones Unidas. En marzo hubo otro encuentro internacional de los jóvenes en el Vaticano e en el mismo año el Papa anuncio la institución de la Jornada Mundial de la Juventud. La primera fue diocesana, en Roma, en el año de 1986.Seguido por los encuentros mundiales: En Buenos Aires (Argentina-1987) – con la participación de 1 millón de jóvenes; en Santiago de Compostela (España-1989)-600 mil ; en Czestochowa (Polonia-1991)-1,5 millones; Denver (Estados Unidos-1993)-500 mil; en Manila (Filipinas-1995)-4 millones; en París (Francia-1997)-1 millón; en Roma (Italia-2000)-2 millones; en Toronto (Canada-2002)-800 mil; en Colonia (Alemania-2005)-1 millón ; en Sídney (Australia-2008)-500 mil; y en Madrid (España-2011)-2 millones.
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