El conflicto por la renovación de la presidencia del Concejo Deliberante de Berisso se resolvió finalmente con la continuidad de sus actuales autoridades y el compromiso de los bloques opositores (no así el del oficialista Frente para la Victoria) de seguir reclamando un incremento en el presupuesto de ese cuerpo deliberativo, habida cuenta de los anuncios de “desfinanciamiento” hechos por su ahora confirmado presidente, el massista Angel Celi.
Después de largos conciliábulos que casi hicieron fracasar el inicio formal de las sesiones ordinarias y el consecuente tratamiento del sumario, los bloques llegaron a un acuerdo a partir de una propuesta del radical Jorge Nedela de confirmar a las actuales autoridades.
En consecuencia, Angel Celi del Frente Renovador seguirá en la presidencia en tanto José Méndez de la UCR seguirá como vicepresidente 1º y Carlos Rainsky, del Frente Renovador como vicepresidente 2º.
También fue ratificado en su cargo el secretario del Concejo, Enrique Silvani, cuando todo indicaba que sería reemplazado por el consejero escolar Hugo Desimone.
EL CONFLICTO
El conflicto en el deliberativo berissense se inició cuando su presidente, el massista Celi, anunció que dejaba el cargo para dedicarse a la campaña electoral que lo tiene como candidato a la intendencia pero, además, en un clima tenso por sus denuncias sobre desfinanciamiento por parte del Ejecutivo.
En ese marco, Celi ha venido señalando que a partir de un recorte presupuestario el Concejo berissense “tiene fondos para sesionar hasta fines de abril” y señaló que entre otros apuros económicos no habrá dinero para pagar a los taquígrafos ni otros servicios esenciales.
Desde el oficialismo se ha señalado que los fondos destinados al Concejo “son los que marca la ley”.
Los bloques opositores acordaron aprobar un decreto reclamando un ajuste presupuestario en virtud de un fallo del Tribunal de Cuentas que indica que se debe incluir la antigüedad en el pago de las dietas.
“Ese ajuste nos daría un respiro” indicaron fuentes del Concejo berissense que insistieron en que la situación económica es “muy complicada”.
En la pelea de fondo, cabe señalar, el Municipio a cargo de Enrique Slezack le enrostra al Concejo Deliberante controlado por la oposición el no haberle aprobado el año pasado un reajuste de las tasas municipales del orden del 100% y conceder a cambio un aumento de entre el 30% y el 40%.



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