El arzobispo porteño dijo que quienes se niegan son "hipócritas" y alejan a la gente de la Iglesia.
"Estos son los hipócritas de hoy. Los que clericalizaron a la Iglesia. Los que apartan al pueblo de Dios de la salvación. Y esa pobre chica que, pudiendo haber mandado a su hijo al remitente, tuvo la valentía de traerlo al mundo, va peregrinando de parroquia en parroquia para que se lo bauticen", cuestionó. E instó a que los religiosos tengan una actitud de mayor cercanía hacia los fieles siguiendo el camino que enseña Jesús de "salir a dar testimonio e interesarse por el hermano". "No a la hipocresía. No al clericalismo hipócrita. No a la mundanidad espiritual. Porque esto es demostrar que uno es más empresario que hombre o mujer de evangelio. Sí a la cercanía", reclamó. Y concluyó que la cultura del encuentro "nos hace hermanos, nos hace hijos, y no socios de una ONG o prosélitos de una multinacional".

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