El Departamento contra la Trata de Personas y Delitos Conexos dependiente del Obispado de Quilmes informó que fue clausurada una fábrica clandestina de artículos de panadería ubicada en un subsuelo de la calle 147 (entre las calles 9 y 10) en pleno centro de la ciudad de Berazategui.
El procedimiento se llevó a cabo el jueves 22 de enero por la tarde. El fiscal Rafael García inició un seguimiento sobre las condiciones en las que se encontraba la fábrica allanada, en donde se rescataron seis personas esclavizadas, entre ellos un menor de 13 años.
Todos se encontraban sin ropa en la parte superior de su cuerpo y sin ningún tipo de seguridad industrial. El calor existente era infrahumano, las maquinarias estaban todas en mal estado, carecían de todo tipo de seguridad, de hecho algunas tenían inducción con posibilidades de que alguna persona quede electrocutada. Algunas máquinas elevaban la temperatura hasta los 380 grados centígrados para poder trabajar.
Los sanitarios estaban en mal estado y ningunos de los productos que se fabricaban tenían control sanitario alguno.
La fábrica se encontraban en plena producción al momento del allanamiento; al frente de ella se encontraba el hijo de Miguel Bogado, dueño del establecimiento clandestino.
El operativo se realizó junto con el comisario Juan Cardozo, titular de la Comisaría 1º de Berazategui y con inspectores de la provincia de Buenos Aires. A pesar de que este antro clandestino se encontraba solo a 50 metros de esta seccional policial, la investigación de parte de la fiscalía se viene llevando desde antes de que Cardozo se haga cargo de la dependencia, quien tomó su cargo poco tiempo atrás.
Todo el operativo fue supervisado por la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N° 1 de Berazategui, a cargo del doctor Daniel Ichazo. La misma, a pesar de encontrarse en medio de la feria judicial, sigue trabajando, en estos días con la presencia del doctor Rafael García.
Vale mencionar que la semana pasada, el fiscal García rescató a tres chicas dominicanas, al allanar el lupanar La Caribeña –ubicado a metros de un destacamento policial perteneciente a la Comisaría 9º de Quilmes– y, en la vereda de enfrente, La Morocha –perteneciente a la jurisdicción de la comisaría 3º de Quilmes–.
Una de esas chicas rescatadas había escapado de la famosa zona prostibular denominada “Las Casitas”, en la ciudad de de Río Gallegos, y nuevamente fue captada por perversos que la llevaron a prostituirse a Quilmes Oeste.
Es digno de destacar el compromiso de esta UFI N° 1 que sigue allanando y rescatando gente a pesar de la feria judicial. Esto si es un compromiso de vida para con la comunidad.
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