En medio de la puja con el Gobierno nacional en torno a los representantes estatales en el Directorio de la compañía, desde Siderar aseguraron que el plan de inversiones previsto para este 2011 está “garantizado”. Se trata de un plan de expansión que significará la inversión de 250 millones de dólares. Así lo aseguró Martín Berardi, director general de Ternium Siderar, quien volvió a referirse al conflicto con el Gobierno y opinó que la pelea “tiene que seguir en los estrados judiciales”.
-A raíz del conflicto que se generó con el Gobierno, en nuestra región existe una inquietud que tiene que ver con lo que sucederá con el plan de inversiones proyectado. Después de todo lo que ha pasado, ¿las inversiones están garantizadas?
-La Gerencia de la compañía fue consultada respecto de los dividendos que podíamos pagar, porque había mayor interés de todos los actores de la compañía de que este año, debido a la liquidez de la compañía, de pagar un poco más de dividendos. Hechos nuestros cálculos, sugerimos que un dividendo del orden de los 1.500 millones de pesos podía pagarse sin poner en riesgo el plan de inversiones de 250 millones de dólares; es decir, 1.000 millones de pesos, que se van a invertir en 2011. Para tranquilizar a la comunidad, queremos reafirmar que vamos a seguir creciendo. El plan de expansión sigue en marcha por etapas, con distinto foco respecto del plan original, pero sigue caminando. También hubo un cuestionamiento de la ANSéS respecto de la reserva para futuros dividendos. Esa reserva es la acumulación de resultados de ejercicios anteriores, que se han ido invirtiendo: están en el crecimiento de la sociedad, en las inversiones que hemos venido haciendo en estos últimos años.
-¿Qué inversiones puntuales son las que están planificadas en nuestra región y en la empresa?
-Tenemos prevista la tecnificación del gasificador en vacío en la acería, para hacer productos de mayor calidad; tenemos la expansión de la coquería; la expansión de la capacidad de la planta de subproductos, que nos va a permitir empezar a hacer toda la expansión de base de la compañía; también tenemos prevista la expansión de la capacidad de producción de chapa galvanizada; la expansión de todo el servicio de corte a medida para el cliente. Hay todo un menú de alternativas.
-En su momento, ¿la ANSéS financió al Estado nacional? Hoy es dueño del 26 por ciento. ¿Los jubilados pusieron plata, o el proceso se dio de otra manera?
-Creo que es una muy buena pregunta, y nos permite aclarar un punto importante. Cuando Siderar se hace pública, cuando sale a la Bolsa para recoger capitales, los fondos de pensión sólo compraron el 2 por ciento de la compañía. La gran mayoría de los fondos vinieron de inversionistas privados. Luego, con el correr del tiempo, las AFJP´s le fueron comprando en la Bolsa a otros accionistas privados, y así fueron acumulando distintas porciones. Cuando se transfiere a ANSéS todos los fondos de las AFJP´s, el ANSéS se encuentra con una acumulación de casi el 26 por ciento. Pero en ningún momento se puede decir que los jubilados argentinos financiaron a Siderar: fueron los privados quienes lo hicieron, fueron los fondos de pensión que, diversificando sus carteras de inversión, decidieron ir comprando acciones de Siderar porque era una acción que crecía y tenía éxito.
-¿Y ninguno de esos fondos de pensión tenía más del 5 por ciento, porque no se lo permitía la ley?
-Exactamente. En el mundo de las finanzas corporativas, siendo un accionista común, uno no puede llegar a tener el 26 por ciento de una compañía comprando sin anunciarlo y sin seguir ciertas normativas. La ANSéS se ha encontrado con el 26 por ciento por algo extraño que ha pasado en la política argentina, que fue el traspaso de las AFJP´s a ANSéS. Reitero: no es que ANSéS ha ido comprando acciones, ni que ha financiado a Siderar.
-Según la postura de la compañía, ANSéS no podría incorporar ningún director. Entonces, ¿por qué el Gobierno ya tenía un representante en el Directorio, que en su momento fue Aldo Ferrer?
-En realidad, con la limitación del voto del 5 por ciento (que es una limitación que existe por Ley, tal como existe en otros países), no corresponde ningún director. Pero, en ánimos de trabajar mancomunadamente, el año pasado nosotros ofrecimos nombrar un director de consenso que de alguna manera represente al Gobierno dentro del Directorio. Y esta persona de consenso fue el Dr. Ferrer, quien tiene una enorme trayectoria y reconocido prestigio, que trabajó en equipo con la Sociedad perfectamente. También quiero comentar que las limitaciones a las AFJP´s son importantes, porque los fondos de pensión tienen que poder entrar y salir: cambiar su cartera en función de cómo soplan los vientos en la economía mundial. De esa manera, se protegen los fondos de los jubilados. Si uno se involucra en el gobierno de la compañía, existen limitaciones para comprar y vender. Entonces, los objetivos son contrapuestos: si yo quiero proteger un fondo, tendría que poder entrar y salir de la siderurgia porcentualmente; es decir, concentrar o no concentrar en función de que el sector ande bien o mal, y concentrar en otro sector y manejar mi cartera de la mejor manera posible para, justamente, proteger a los jubilados. Por eso existen estas limitaciones, porque en ninguna parte del mundo a un fondo de pensión le permiten que compre más de un 5 por ciento de una sociedad o que se involucre por encima de eso.
-Uno de los cuestionamientos que hizo el representante del Estado fue que la empresa estaba invirtiendo en el exterior y no así en la Argentina. ¿Ese fue el planteo oficial?
-La mayoría de los fondos de Siderar se utilizaron para expandir la producción en la Argentina. En el año ´93, cuando tomamos la compañía, se producía cerca de un millón de toneladas de acero. En el ´92 se habían producido 800 mil toneladas. Y hemos batido récord, hemos llegado casi a 2,7 millones de toneladas producidas. Hemos aumentado un 240 por ciento en la producción. La mayoría de las inversiones están acá. También Siderar participó en inversiones para globalizarse, para internacionalizarse. Si una compañía hoy no se internacionaliza, desaparece; porque los competidores externos tienen más acceso a la tecnología, más acceso a la financiación, más acceso a los recursos humanos. La Argentina está llena de historias de ese tipo: marcas que eran muy emblemáticas como Loma Negra, Terrabusi, Acindar y Alpargatas, hoy son subsidiarias de multinacionales. ¿Y por qué se dio esto? Porque no tuvieron una estrategia en la globalización.
-¿Cómo sigue ahora la pelea con el Gobierno: en los estrados judiciales o en el Congreso?
-Yo creo que tiene que seguir en los estrados judiciales, donde se tienen que demostrar que no había ni necesidad ni urgencia ni ninguna razón para dictar un decreto. Si se quería cambiar una ley, había que pasar por el Congreso. Después, en su momento, tendría que darse el debido debate en el Congreso. Yo creo que las empresas competitivas tienen que tener directorios que trabajen en equipo con el mismo objetivo: no se puede tener directorios donde se gane 7 a 4 u 8 a 3. No funciona así. Los directorios se integran con gente que conocen la industria, la trayectoria del negocio y que permanentemente tienen trabajos para hacer. El directorio no es el organismo más importante de control. Los organismos de control más importantes de una compañía son la CNV y la AFIP, por ejemplo. Es decir, hay muchísimos controles mucho más fuertes de lo que puede ser un directorio.
-En este reparto de dividendos, ¿la ANSéS también iba a cobrar sus dividendos porcentuales?
-Obviamente. La ANSéS va a cobrar aproximadamente el 26 por ciento de los 1.511 millones que fueron aprobados. Esperemos tener éxito en la Justicia y destrabar la decisión de la Comisión Nacional de Valores, que está trabando el pago de los dividendos.

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