Benjamín necesita ayuda para ir a China y que le implanten células madre

Benjamín necesita ayuda para ir a China y que le implanten células madre
Su mamá, Marisol, apela a la solidaridad de los mendocinos para poder juntar los 45 mil dólares que costará todo el tratamiento. El niño sufre de parálisis cerebral.
Marisol Savedra (42) habla emocionada mientras toma de la mano a su hijo, Benjamín Luengo, de seis años. El pedido de ella es claro: necesita de la ayuda de todos para juntar 45 mil dólares que le permitan viajar a China y realizarle así un tratamiento con células madre al pequeño, que tiene parálisis cerebral. Junto con ella está Roberto Martínez (39), quien hace un mes se sometió al mismo procedimiento y ya observa los resultados.

"Venimos realizando colectas y bingos, pero recién hemos podido juntar cerca del 28 por ciento del dinero que necesitamos", señaló Marisol. Según cálculos estimativos, precisarán de 45 mil dólares para financiar todo el tratamiento.

Puntualmente, con esa suma podrán abonar: dos pasajes; las 4 inyecciones que implica el procedimiento específico; los 28 días que deberán permanecer en Beijing; la comida; el traductor y la medicación para tres meses que luego necesitará Benjamín.

"Igual, estamos viendo la posibilidad de comprar medicamentos para todo un año, ya que después acá es difícil conseguirlos", indica la mamá. Obviamente, para ello necesitarían un poco más del dinero estimado en un principio.

Por su parte, Roberto, que estuvo en el mismo hospital en donde será tratado Benjamín ("Wu Stem Cells Medical Center"), acompaña a Marisol en todo este proceso, debido a que él ya lo vivió.

Esto se debe a que, cuando aún se encontraba en China, Marisol ya había tomado contacto con su esposa para saber más sobre el procedimiento. Es por ello que, al regresar, decidió ponerse en contacto y compartir su experiencia.

"Con el dinero que sobró decidí colaborar con Benjamín y con Pablo Luján, el chico de 14 años que tiene la misma patología que yo: distrofia muscular", precisa Roberto.

Así, ambas familias recibieron de él algunos objetos para que realicen rifas o los utilicen como premios en los bingos. Pero su ayuda no se limita sólo a lo económico, ya que sus consejos en cuanto a lo que será la estadía en China también se tornan de gran importancia.

"Roberto nos dio una computadora completa, que vamos a rifar a la brevedad", manifiesta la mujer. Es importante tener en cuenta que la colaboración de la gente no necesita limitarse a dinero, sino también pueden ser objetos que puedan ser entregados como premios en un bingo.

La solidaridad de este hombre, que es padre de dos niñas, se basa en que él también recibió la ayuda de muchas personas para poder financiar su viaje.

"Con mi familia y amigos habíamos juntado la mitad del dinero que necesitábamos, pero fue gracias a un bingo y a la posibilidad de tener un stand en la Fiesta Provincial de la Cerveza (en Godoy Cruz) que logramos alcanzar la suma que requeríamos", reconoce Roberto. Además, artistas locales le donaron cuadros que luego fueron subastados.

Una vez que la familia del pequeño logre juntar los 45 mil dólares que necesita, deberá llamar al hospital chino para que le den una fecha de inicio de tratamiento, que no superaría las tres semanas después del día de contacto.

Qué tiene Benjamín

El hijo de Marisol tiene parálisis cerebral (PC), insuficiencia renal y pulmonar e hipotiroidismo. Todo esto surgió luego de que le provocaran una fractura en el húmero durante la cesárea.

"Para su recuperación, estuvo internado en Neonatología y fue allí donde contrajo un virus interhospitalario que desencadenó una sepsis (infección generalizada)", relata la mamá.

Como consecuencia, Benjamín sufrió una PC que hoy no le permite, siquiera, poder sostener su cabeza o tragar sin inconvenientes. Desde que nació hasta hoy, realiza diversos tratamientos, entre ellos kinesiológicos, fonoaudiológicos y musicoterapia.

Sin embargo, su movilidad sigue siendo muy reducida. "No puede hacer nada por sí solo, está muy limitado", expresa la mamá.

Es por esta razón que el tratamiento con células madre se vuelve tan importante, permitiéndole mejorar, en principio, a nivel motriz. Y, en segunda instancia, los avances repercutirán favorablemente en sus complicaciones renales y respiratorias.

Asimismo, Marisol asegura que, según le han explicado los médicos chinos, "a partir del segundo implante empezaríamos a ver las respuestas motoras".

No obstante, la rehabilitación posterior será fundamental para lograr resultados óptimos, además de la medicación recetada. Aunque esta etapa se realizará ya en Argentina, los especialistas harán el seguimiento del niño desde China.

"Yo le aconsejo a Marisol que tengan expectativas tranquilas, porque esto no es una cura, es un tratamiento", destaca Roberto. En su caso, un mes después de haber sido implantado, "me han salido hombros y músculos en los brazos, hacía 10 años que eso no pasaba", asevera.

De esta manera, él ha logrado retroceder en cierta forma el avance de la enfermedad, aunque el mismo continúa. Las mejoras se traducen en una calidad de vida superior y en la posibilidad de extender su supervivencia.

Y, aunque la prudencia caracteriza a Marisol, las palabras de los especialistas de Beijing despiertan gran ilusión en ella, su marido y los otros cuatro hijos del matrimonio.

Esto se debe a que los resultados de la implantación de las células madre tienen un tope en el tiempo, pero en el caso de los niños "ese límite no existe, porque están en crecimiento", asegura la mamá.

A largo plazo, Marisol destaca que el pequeño dejará de hacer movimientos involuntarios, podrá empezar a hablar con balbuceos y hasta "llegaría a poder comunicarse".

Para finalizar, la madre de Benjamín remarca que su principal objetivo es que el niño "pueda ser independiente, para el día que yo le falte".

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