Benito de Miguel: el corredor de la "inseguridad"

Benito de Miguel: el corredor de la "inseguridad"
En el 2008, se anunciaban operativos especiales con el cierre del tránsito por Benito de Miguel. Estos famosos “corredores” cayeron en desuso y cada noche crece la inseguridad.
Cada madrugada, los adolescentes y jóvenes quedan librados a su buena suerte. Tras la salida de algunos boliches o cumpleaños, la calle se transforma en un laberinto que puede no tener un final feliz.

La mayoría de los casos no se denuncian. Dado que no hay lesionados y es posible que los objetos robados no se recuperen jamás, no se hace el trámite correspondiente ante la Comisaría.

No obstante a esta falta de estadísticas oficiales, los hechos llegan a los oídos de todos a través del “boca a boca”.

La peligrosidad de la noche ha ido en aumento. Y los jovencitos están librados a la buena de Dios cuando andan por las madrugadas en búsqueda de un taxi o caminando hacia algún sitio.

Patotas que golpean, motos con dos sujetos arrebatando lo que puedan y sobre todo, amenazas con armas de fuego. Los celulares son el objeto más buscado para robar, pero también se llevan plata, camperas, zapatillas o cualquier pertenencia que la víctima tenga y les parezca un botín apetecible.

A todo esto, el hace un tiempo famoso “corredor de seguridad” que se había implementado por la avenida Benito de Miguel en horarios de cierre de boliches, y que durante el tiempo que funcionó pareció dar buenos resultados, quedó cajoneado y en el olvido. Y los chicos, sin protección.

Más violencia

La violencia en las escuelas protagonizada por jóvenes, en las calles, en los boliches y en otros sitios públicos preocupa a los propios chicos y a los mayores. Este fenómeno social no es nuevo ni exclusivo, pero la sucesión de casos permiten pensar que se encuentra en aumento y que, en la mayor parte de las ocasiones, está asociado al consumo de alcohol o de drogas.

Una cadena de problemas que se relacionan con la estructura social y la familia son considerados como los factores ocultos detrás de la violencia. Muchos afirman que son las drogas y el alcohol las causas de esta problemática, aunque también se apunta al mal entorno y a las carencias en la sociedad, en la escuela y la familia.

Enfrentamientos armados entre grupos antagónicos, ajustes de cuentas, posibilidad de robo fácil y salvajes peleas a la salida de boliches transforman a algunos sectores de la ciudad en ocasionales escenarios de asesinatos a sangre fría y ataques que dejan a jóvenes y adolescentes al borde de la muerte.

La marginalidad, la falta de "códigos", el fácil acceso a las armas y la instalación de narcotraficantes en los barrios son los detonantes de una tendencia sin freno.

Sin protección

Hace ya cinco años, las autoridades policiales y municipales en conjunto anunciaban la puesta en marcha de un nuevo sistema de corredor de seguridad, en la zona de confiterías bailables sobre Benito de Miguel, “saturando en los horarios de mayor conflictividad con la presencia de los grupos de la policía y el apoyo de Inspección General”.

De este modo, el trabajo contó con la participación de personal de la jefatura Distrital, las dos Comisarías locales, la Dirección Departamental de Investigaciones, Narcotráfico, el Grupo de Apoyo Departamental, Bomberos e Infantería.

En agosto de 2008 se relanzaba este proyecto que había comenzado a tomar forma en el 2006, cuando el entonces secretario general y de Seguridad del Gobierno Local, Damián Itoiz, anunciaba con bombos y platillos la implementación de un nuevo dispositivo de seguridad nocturna en la ciudad de Junín.

Los controles

Desde hace un tiempo bastante largo, estas programaciones conjuntas para resguardar la integridad física de los jóvenes dejaron de hacerse.

Ahora, cada esquina de noche es un peligro latente. Hay delincuentes motorizados que portan armas y asaltan a grupos enteros de adolescentes, en hechos repetidos cada fin de semana.

En caso de resistencia golpean a sus víctimas, y es simplemente un milagro que no haya un muerto por noche.

Mientras, los móviles policiales apenas siguen con patrullajes de rutina en las cuadrículas correspondientes, sin que se ponga en marcha un operativo especial para las madrugadas de los fines de semana.

Desde el Foro Municipal pedirán explicaciones a la Comisaría Primera

El vicepresidente del Foro Municipal de Seguridad, Raúl Parejas, reconoció la existencia de hechos delictivos durante las noches juninenses, y adelantó que en los próximos días pedirán explicaciones a las autoridades de la Comisaría Primera por los corredores de seguridad que dejaron de implementarse para las salidas de las confiterías.

“Nosotros le reclamamos a los comisarios por estos hechos tan complicados. Pero también es cierto que se juntan muchos y hacen un verdadero desastre, porque tienen que concurrir cuatro o cinco patrulleros para poder controlarlos”, señaló.

“Estamos preocupados por estos hechos. La policía nos dice que los va a controlar, pero no sabemos si después se les van de las manos o qué sucede”, agregó.

También reconoció que “se nos ha escapado pedirle explicaciones a la Comisaría” por los corredores de seguridad que ya no funcionan.

Parejas reconoció que “pudo haber una falla nuestra en reclamar qué pasa con este tema, que se venía haciendo y dejó de aplicarse”.

“Es algo que se puede prevenir, porque sé que tienen identificado a un sector que tal vez no puede entrar en las confiterías y después se preparan para estos ataques”, agregó.

Además, el dirigente dijo que en los próximos días se tratará este tema con las autoridades policiales de la Comisaría Primera.

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