VILLA ANGELA (Agencia) - Alrededor de 50 milímetros registró la lluvia caída en la zona que incentivará la siembra de algodón, ya que muchos agricultores esperaban contar con un poco de humedad para poder hacerlo.
La mayoría de los productores de la zona centro, oeste y norte de Villa Angela tenían todo listo, mientras que algunos se arriesgaron a sembrar esperando el agua y esto seguramente vendrá bien para que pueda germinar la semilla y salir la planta a la superficie. Cabe señalar que con pequeñas lluvias anteriores en la parte sur de Villa Ángela se había iniciado ya la siembra del textil y con esto sin dudas se va a completar, estimándose que habrá una importante área que será utilizada para este cultivo. Los productores esperan con preocupación la llegada de las lluvias, teniendo en cuenta que estamos ante la fecha más propicia para la siembra de esta campaña algodonera, en la que nuevamente hay expectativas, mas allá del temor y la preocupación existente ante el picudo del algodonero, en lo que se viene trabajando con medidas preventivas. Sin dudas el cultivo del algodón es la producción primaria que genera todos los años un movimiento muy particular, tanto en la zona rural como en la ciudad, movilizando mano de obra en laboreos que se desarrollan en el campo, la cosecha, carga y descarga, fletes en el caso del transporte y fundamentalmente en desmotadoras y por supuesto también el comercio y los servicios que se ven beneficiados con la campaña algodonera.
También la llegada de lluvias le va a venir bien a algunos lotes de soja denominada “primavera” que fueron sembrados en la zona, mientras que muchos productores que hacen en menor escala sorgo y maíz en esta época esperaban humedad para sembrar, cosa que podrán concretar ahora.
También para la ganadería
Al sector ganadero también le vendrá bien esta lluvia, con la esperanza de que se puedan seguir registrando otras de mayor importancia, ya que la seca comenzaba a preocupar teniendo en cuenta que las reservas de agua para los animales habían bajado notablemente y la pastura natural era escasa, lo que afecta la cría de la hacienda.
Con estas lluvias, aunque pequeñas, las pasturas comenzarán a brotar y reverdecer ya que como consecuencia de las quemazones y heladas que son comunes en la época invernal poca era la alimentación con la que contaban los productores pecuarios para sus animales.
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