La medida fue dispuesta por el juez Federal Oscar Valentinuzzi. Gendamería realizó al menos diez allanamientos. Quedó detenido el jefe de la delegación Amado Madariaga y otros cuatro agentes
El juez dijo que las actuaciones se iniciaron a partir de denuncias recibidas en su juzgado sobre "graves hechos que atañen a una institución tan importante como la Policía Federal".
En tal sentido, explicó que se investigan delitos tales como "falsificación de documentación, falsificación de viáticos, facturas apócrifas de consumo de combustibles para vehículos de la policía, cohecho y utilización de personal para la construcción", entre otros.
Los cinco detenidos forman parte de la cúpula policial y fueron arrestados luego de numerosos allanamientos realizados en la sede de la Federal y en sus domicilios particulares, en esa localidad del sureste cordobés.
Los operativos comenzaron a las 8 de la mañana y se extendieron hasta pasado el mediodía de ayer, con la participación de unos 60 agentes de Gendarmería Nacional.
Los procedimientos fueron pedidos por la fiscal federal Mercedes Pérez Sorribes e incluyeron la casa de Madariaga y la sede de la Policía Federal, ubicada en Rivadavia 125, donde además de capturar a cinco oficiales que forman parte de la cúpula de la repartición, se secuestró importante documentación.
Denuncia
El juez Federal de Bell Ville indicó que "la investigación surge a partir de una denuncia de alguien que conoce muy bien el movimiento interno de la Policía, que fue realizada días atrás".
El juez riocuartense informó que los hechos demostrados a prima facie se refieren a importantes irregularidades administrativas de la Federal, que serán investigadas con los elementos secuestrados durante los procedimientos.
"Hay un conjunto de irregularidades y figuras abusivas del derechos, de carácter defraudatorio a la administración pública, cohecho y adulteración de documentos, entre otros delitos", añadió.
Valentinuzzi dijo que desde el próximo lunes se abrirán las investigaciones correspondientes. "De comprobarse la denuncia, sería un tema sumamente grave porque conmueve los cimientos de la autoridad pública", añadió Valentinuzzi.
No descartó que realicen mas allanamientos y que se amplíe el operativo.
El amplio despligue de gendarmes en la ciudad de Bell Ville alteró la tranquilidad habitual de los sábados.
Un hecho curioso y que llamó la atención en los vecinos de Bell Ville, que el viernes a la noche, el juez Valentinuzzi y el jefe de la Policía Federal compartieron el palco, en el marco del cierre de la semana de la Policía Federal.
Investigación interna
La Policía Federal informó anoche que una comisión de Asuntos Internos viajó a Córdoba para investigar el hecho por el que un jefe de la delegación Bell Ville fue detenido ayer en esa ciudad junto a otros cuatro miembros de la fuerza.
Los detenidos fueron acusados de haber cometido "gravísimas irregularidades administrativas, cohecho y adulteración de documentos públicos".
"Una comisión de Asuntos Internos viajó a Córdoba para trabajar junto al juez Valentinuzzi en el esclarecimiento del hecho", señaló un vocero de la fuerza a Télam.
La información señala que "se va a hacer una auditoría administrativa y contable para determinar si la denuncia tiene elementos fundados".
De confirmarse que el comisario Madariaga es responsable de varios delitos por los que fue detenido, sería el segundo jefe de la Delegación Bell Ville de la Policía Federal Argentina que deberá responder ante la justicia por tal conducta.
En este sentido, debe recordarse que el 28 de abril de 2008 fue separado de su cargo como jefe de la Policía Federal de Córdoba, el comisario Walter González Galzerano, quien hasta pocos meses antes había sido titular de la delegación de dicha ciudad.
En aquella oportunidad, y a través de un operativo similar al de hoy -o sea ejecutado por personal ajeno a la repartición policial- González Galzerano y varios de sus colaboradores fueron detectados como supuestos responsables de cohecho, ya que supuestamente coimeaban a los vendedores callejeros de moneda extranjera, popularmente conocidos como "arbolitos".
En aquella oportunidad la máxima jerarquía de la Policía Federal se hizo eco de la denuncia de un vendedor de dólares que reveló que el entonces jefe de Córdoba, en connivencia con personal a su cargo, le cobraba una suma que en su momento no trascendió, para que pudiera operar en las calles Alvear, Rosario de Santa Fé y 25 de Mayo, la zona donde proliferan quienes comercializan informalmente monedas extranjeras.
Comentá la nota