El Celeste igualó en dos goles con la Gloria y se quedó con el torneo veraniego. Mirá todos los goles.
Belgrano terminó festejando al coronarse como el mejor de la Copa Córdoba, en una noche en la que demostró su categoría, pero en la que también encontró en Instituto un oponente que se la hizo difícil. El 2 a 2 con el que se cerró el triangular de verano fue un partido atractivo y con varias emociones.
Fue un encuentro en el que cada uno pudo aprovechar los pasajes en los que sentó supremacía.
Instituto comenzó mejor. La buena circulación de los “rapiditos”, como Burzio, Biglieri y Bazán, mostraban al equipo de Alta Córdoba más ágil y con la iniciativa. Sin embargo, Belgrano con media llegada, se puso en ventaja. A los 13 minutos, una trepada por izquierda de Quiroga derivó en un centro del lateral, que se encontró con el mal rechazo de Báez, quien venció su propia valla.
Con el 1 a 0 el Celeste se acomodó mejor y las circunstancias del partido se adaptaron al juego que más le convenía. Así, a los 23m, Farré, un volante que no sólo recupera si no que también hace jugar, sumó a su cuota goleadora con un derechazo desde el borde del área, que se incrustó junto al palo de Chiarini.
Todo lo bueno que Instituto insinuó al principio se diluyó. Y para colmo, Bellone, quien estaba haciendo un buen partido, debió salir por una lesión. Así, con la dupla Bernardi-Aguirre, y los media puntas Burzio-Biglieri-Bazán, el medio campo albirrojo se quedó sin marca.
La “B” estaba dispuesta a volver a lastimar y casi convierte el tercero, con otro remate de media distancia de Farré. E Instituto, que había estado tibio para probar al arco de Olave, encontró el descuento al final de la etapa. A los 43m, luego de un córner desde la izquierda de Bazán, Martorell tomó el desvío y con un derechazo venció a Olave.
La reacción albirroja
En el complemento, Belgrano buscó regular para mantener la ventaja. E Instituto, de a poco, fue ganando en confianza y se mostró superior a su rival. Un par de cabezazos de Lollo, quien ganó en las dos áreas, casi le permiten convertir el tercero al equipo del “Ruso” Zielinski.
Así, a los 14m, Javier Velázquez aprovechó un defectuoso cierre del uruguayo Rodríguez, y encaró hacia el arco pirata. El derechazo del goleador se transformó en el 2 a 2, luego de que el balón pegara en el palo y rebotara en la espalda del arquero Juan Carlos Olave.
De ahí hasta el final, la Gloria mostró una leve superioridad, gracias al despliegue de Bernardi, a la habilidad de Bazán y a la peligrosa presencia de Javier Velázquez.
Así llegó el final, con un empate que fue justo, que premió el esfuerzo de la Gloria por empatar y coronó el funcionamiento colectivo de Belgrano, que se fue aplaudido por su gente y certificó que el título de verano quedó en buenas manos.
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