El ministro de Salud se desligó de las negociaciones con los gremios y mostró malestar porque no avanza su idea de carrera médica.
El faltazo del lunes a la reunión de gabinete y por la noche a la inauguración del hospital Universitario, habían disparado rumores sobre una la posible dimisión.
Ayer, durante la inauguración de dos nuevas instalaciones en el predio San Felipe en el penal de Boulogne Sur Mer, el ministro dijo que "el nivel de cansancio lo tiene cualquiera. Estamos a fin de año", para así minimizar comentarios de sus colaboradores que lo mostraban saturado de la función.
Desde que se desató el conflicto con los gremios de la salud (Ampros y ATE), el funcionario estuvo en el ojo de la tormenta y le llegaron a achacar falta de muñeca política para manejar el tema, al mismo tiempo que los sindicalistas le pedían la renuncia.
En este sentido, Behler se desligó de la situación y consideró que "no tengo que dar un paso al costado para allanar nada (porque) la gestión que genera este conflicto no es una gestión que me involucre directamente como ministro de Salud. El reclamo que hicieron los gremios tiene que ver con la reapertura de paritarias y éste es un tema en el cual no tomo decisiones", subrayó.
"Mis decisiones tienen que ver con las actividades de gestión política de salud y con la respuesta que tenemos que dar en salud a la población. Pero el conflicto se ha centrado en una única cosa, la reapertura salarial. Yo no he sido ningún escollo en las tratativas. El conflicto se allana dando las respuestas que oportunamente se deben dar", se defendió.
Aunque niega rotundamente la salida del ministerio, Behler reconoció que las trabas a la concreción de sus propuestas le juegan en contra y "molestan".
"Cuando uno tiene proyectos concretos y programas que estamos absolutamente convencidos de que pueden resolver gran parte del problema de salud de Mendoza y no podemos concretarlo, por todas las circunstancias que en algún sentido son ajenas a las necesidades, no solamente me molestan a mí y algún otro integrante del equipo", argumentó.
El ministro hace referencia a su intención de modificar el régimen horario de los médicos y que trabajen más horas dentro de los hospitales y centros asistenciales. Según cifras oficiales, en la actualidad los profesionales mendocinos trabajan un máximo de 24 horas semanales en el ámbito estatal.
Lo que plantea el ministerio es lograr que se extienda a 36, 40 y 44 horas semanales. "El equipo de salud está consustanciado con esta propuesta que hemos planteado al Gobernador", enfatizó.
Por otra parte, volvió a insistir en la necesidad que tendrá a lo largo de 2011 de reasignar recursos para "no afectar" las inversiones en bienes corrientes y servicios "que tiene que ver con los insumos necesarios para otorgar un servicio equitativo, eficiente y de calidad".
Comentá la nota