Behler defendió su gestión al frente del Ministerio de Salud

Dijo que el sistema sanitario funciona pese a que muchos afirmen lo contrario. Acusó al gremio médico (AMPROS) de exagerar con las medidas de fuerza. Señaló que nunca pensó en renunciar.
Juan Carlos Behler asumió luego de un remezón ministerial dentro del gabinete de Celso Jaque a fines del 2009, cuando el primer mandatario decidió cambiar a varios de sus colaboradores para inyectarle nuevos aires a su gestión. Sólo para dar vistazo al clima en el que llegaba Beh-ler, basta recordar aquella reunión en la que ATE terminaría a los golpes de puños con los miembros paritarios de salud en el quinto piso, por reclamos salariales.

El primer movimiento del flamante ministro fue prometer un fortalecimiento del sistema de atención primaria, acortar las esperas quirúrgicas en los hospitales y mejorar parte de la infraestructura.

Aún no ha cumplido un año en su cargo, las críticas se multiplicaron no sólo desde los sectores gremiales sino también desde ámbitos políticos. Debió dar explicaciones sobre los servicios no habilitados del hospital Ramón Carrillo, inaugurado como “la obra”del Bicentenario. Al poco tiempo, sobre el destino de los aparatos y las camas de la ampliación del servicio de cardiología del Notti, porque fue denunciado por “armarlo para la foto”, pero en verdad no estaba habilitado.

No terminaba de salir de la tapa de los diarios cuando dos casos de muertes evitables en Lavalle –el niño de dos años ahogado por un carozo, y el del bebé de la embarazada de 6 meses que tuvo el parto en la ambulancia sin asistencia médica–lo dejaron otra vez en el ojo de la tormenta. Y ahora enfrenta un paro médico por 7 días.

En el medio de todos estos conflictos siempre quedaron esperando los pacientes que necesitan recurrir al sistema de salud pública para resolver sus patologías

Qué piensa por estas horas un hombre que se jacta de no ser un ministro de escritorio. ¿Hay un ensañamiento con su labor ministerial? ¿El gremio hace una huelga injusta y lo hace responsable de todos los males que hoy tiene el sistema de salud?

–¿Cuáles son los problemas que usted reconoce dentro del sistema de salud?

–Los problemas que yo reconozco son a nivel de atención primaria; es que los centros de salud son centros que llevan funcionando muchos años sin que se haya hecho una inversión en mantenimiento. Entonces han envejecido muchos centros, otros que se abrieron momentáneamente luego siguieron funcionando por años y años. Pero nosotros hemos tratado de mejorar esto, se han actualizados 15 centros de salud, se hizo el hospital Carrillo. En lo que hemos fallado es en el acompañamiento de la puesta a punto del resto de los centros de salud, algunos de los cuales llevan 30 años funcionando. Es una falla que asumo, pero bueno no es una falla mía, de mi gestión, son años y años que se vienen acumulando esas fallas.

–No es responsabilidad suya que el problema lleve años, pero sí dar respuesta para que eso sea solucionado…

(Se incorpora, con un gesto facial que denota enojo y responde) –¿Cómo, cómo? no entendí eso.

–Sí, porque usted es ministro ahora.

–¡Pero yo no me voy hacer cargo de lo que hizo la otra gestión!

–Pero sí tiene los medios como para mejorarlo, ¿o va a dejar que todo quede igual?

–¿Usted cree que yo no he hecho nada?

–Me acaba de decir que no se ha acompañado a los centros de salud.

–Que no se ha hecho en años, no que yo no lo he hecho. Lo que te dije es que no se ha acompañado pero en estos dos años hemos hecho cosas, ¡cómo que no hemos hecho cosas!

Mientras muestra una lista de 11 centros de salud arreglados, como por ejemplo el 31 de Luján, el 230 de Junín o el 101 de La Consulta

–Estos centros arreglados ¿qué representan?, ¿10 de 100, 10 de 200?, ¿cuál es la relación con el total?

–Con postas sanitarias y todo tenemos en total 260 centros de salud, pero nuestros sólo son 240.

–¿Usted toma nota de las necesidades que tienen algunos centros de salud, o postas como la San Gabriel en el desierto de Lavalle, donde no hay agua, luz y gas?

–¡Como que no! Estamos permanentemente haciendo relevamientos con Recursos Físicos

–¿Y entonces por qué parecen lugares olvidados por el Estado?

–¿Adonde fuiste vos?

–A la posta sanitaria San Gabriel, en el desierto, a El Vergel, por decir otro lugar.

–Bueno vas a escribir lo mismo que la otra nota (hace referencia a un informe de Diario UNO sobre la crisis sanitaria de Lavalle publicado hace dos semanas).

–Le estoy preguntado, usted me dice que están trabajando ¿qué pasa entonces?

–Bueno, posiblemente todavía no hayan llegado ahí, no lo sé, tendría que preguntar en Recursos Físicos. Pero hemos consensuado más de 40 intervenciones de gas, luz, vidrios.

Después la entrevista pasa revista a otros aspectos que surgieron por el escándalo de la atención a la embarazada de Lavalle que no llegó al Lagomaggiore, como por ejemplo la necesidad de dotar a los hospitales regionales de mayor complejidad para que puedan atender emergencias.

Según el ministro, el programa de seguimiento de embarazadas funciona y el traslado desde zonas alejadas a los centros urbanos también.

Además, están trabajando en un sistema de informatización de las historias clínicas que permitirá identificar de inmediato qué tiene cada paciente, que costará $4 millones, pero aún no podría dar plazos para su puesta en marcha.

–Lo que pasa –dice el ministro– es que se quiere ver lo que no se tiene y no lo que sí tenemos.

–¿Cómo se siente en lo personal con este nivel de conflictividad ?

–Yo creo que el nivel de conflictividad es generado. Nunca pensé que la salud es conflictiva en sí misma, porque la gente que está dentro del sistema está muy preocupada por trabajar y dar respuesta. De hecho, te da la pauta la cantidad de gente que atendemos en los hospitales, los 93 mil egresos hospitalarios, los 600 mil días de internación. Si no fuera así, ¿qué hacemos con esa gente, estamos inventando? Yo la verdad es que no le encuentro causas suficientes al paro, porque estamos perjudicando a la gente que menos tiene, y yo eso no lo entiendo.

–Del 1 al 10, ¿qué nota le pondría al sistema de salud?

–No lo puedo calificar así, porque existen distintos niveles de respuestas. Lo que te puedo decir es que funciona, les guste o no les guste a quienes me critican.

–¿Pensó en renunciar?

–No, pero sé que a muchos les gustaría que lo hiciera, pero no voy a renunciar

–¿ El paro es contra usted, y si es así por qué ahora?

–No tengo idea, no sé si es contra mí o no. Sí creo que ha habido un ensañamiento excesivo; ojo que esto es muy subjetivo, es lo que yo pienso, me parece desmedido el paro.

–¿No fue excesivo que el gobernador pusiera en duda el cumplimiento del juramento hipocrático de los médicos?

–No creo que esa haya sido su intención, yo creo que lo que quiso transmitir es que ser médico es una vocación humanística, dedicada a ayudar al prójimo.

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