El ministro de Salud volvió a descartar su renuncia y expresó este mediodía que la provincia no está sumida en una crisis sanitaria sino que se trata de problemas puntuales en algunas comunas, como lo ocurrido en el Hospital Sícoli de Lavalle.
Volvió. Despúes de su extendido viaje por Europa, el ministro de Salud, Juan Carlos Behler, dio la cara y enfrentó a los trascendidos de su renuncia con más enojo que con calma. Durante su estadía en España e Italia el funcionario fue acumulando bronca hasta que este mediodía pudo descargarla llamando a una conferencia de prensa de "urgencia". Horas antes, Behler convocó a su gabinete para tratar los problemas suscitados durante las dos semanas transcurridas despúes de la muerte del bebé de Valeria Morales que reflejó las deficiencias del Hospital Sícoli de Lavalle y sus centros de salud. Sin embargo, el ministro expresó: "Acá no hay crisis en Salud sino problemas puntuales en determinadas comunas como Lavalle".
"No hay escasez de insumos ni falta de personal". La visión del funcionario distó mucho de lo manifestado en estos días por los gremios y los profesionales de la salud que, la semana que viene, irán por otras 72 horas de paro. Al respecto, Behler disparó: "Lo de mi renuncia tiene que ver con algunos gremios y sectores de la oposición que no quieren ser partícipes de una política de salud. Es lamentable politizar con estos temas y es triste que hagan no un paro sino varios porque pornen en riesgo el sistema".
Enfatizando sobre las acciones sanitarias que ha emprendido la gestión de Celso Jaque desde el 2007, Behler dijo que cuenta con el apoyo del gobernador quien jamás a hablado ni le ha pedido su renuncia. En cuanto al litigio que el Ministerio mantiene con los gremios, Behler aclaró: "No llamaré a conciliación obligatoria voy a apelar porque nos sentemos a conversar y a negociar". Asimismo, el funcionario comentó que está trabajando en un proyecto para la sanción de una ley provincial de salud que garantice previsibilidad en el área.
El Sícoli, un caso lamentable. En su conferencia, Behler le dedicó unos minutos al médico de guardia, Antonio Salido, quien enfrenta un sumario administrativo por, supuestamente, "no haber revisado a la joven y haberla derivado al Lagomaggiore sin un previo control". El ministro se lamentó del hecho y reiteró que "el médico de guardia nunca se levantó a atenderla". El titular del Hospital de Maipú agregó que "con un simple tacto vaginal se habría corroborado que la mujer estaba apunto de parir y que no llegaría a ser trasladada".
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