Becas truchas y robo de aumentos en los comedores de la UNLP que maneja Franja Morada

Becas truchas y robo de aumentos en los comedores de la UNLP que maneja Franja Morada
Los comedores universitarios están manejados por partidarios de Franja Morada, agrupación que juega de local en el Rectorado. Como en casi todos los ámbitos, el amiguismo y el parentesco prevalecen al momento de repartir becas y poner a los trabajadores en planta permanente. Cómo son los manejos de los radicales que critican la corrupción, pero la aplicarían para sus propios intereses.
BECAS ROBADAS

Fuentes confidenciales le confiaron a REALPOLITIK la existencia de becas que se repartirían entre gente que no va a trabajar, es decir, sustentando lo que comúnmente se conoce como “ñoquis”.

Las becas, que oscilan entre los 750, mil y 2 mil pesos, no siempre favorecen a quienes necesitan estar trabajando en los comedores -incluso considerando que por cinco horas de trabajo diarios estas becas resultan pobres-, sino que se reparten entre los amigos y familiares, generando un total de 400 mil pesos.

Para hablar en concreto, por ejemplo, la esposa del director “Yayo” Carulo, que atiende un consultorio en calidad de dentista, cobraría una beca del comedor sin estar trabajando allí.

AUMENTOS FALSOS

Por otra parte, los trabajadores de los comedores constantemente reciben notificaciones por posibles aumentos, pero de los 400 o 500 pesos que el subdirector les anuncia que les otorgarán, sólo les llegan 100 pesos, ya que el resto va para Franja Morada. Como no están en blanco, sino que lo que tienen es una beca de trabajo, es difícil precisar cuánto dinero les robaría el Rectorado.

PLANTA PERMANENTE: UNA META IMPOSIBLE DE ALCANZAR

Los trabajadores sueñan con pasar a planta permanente. Antes, la antigüedad y los contactos eran la única condición para alcanzar esa meta, pero ahora se cambió la modalidad por concursos -es decir, exámenes que los aspirantes a la permanencia deben aprobar-. Y pese a que las cosas parecerían ser más transparentes, a un gran número de trabajadores no se les informó sobre los cambios, generando que nuevamente sólo los conocidos tengan chances de concursar.

Una fuente contó a este medio que mientras que en diciembre se abrió el concurso, una considerable cantidad de trabajadores se enteró recién en marzo gracias a un delegado que no pertenece a la Franja Morada. En cambio, Aranda -pareja de la hermana del director “Yayo” Carulo y quien tendría que haberles avisado del concurso- no les avisó en su debido momento.

CALLAR PARA SEGUIR

Las fuentes consultadas aclararon que si bien las irregularidades son muchas y resultan verdaderamente indignantes, a veces los trabajadores eligen callar para seguir en su puesto, porque las oportunidades son escasas, y el poder de los radicales en la Universidad Nacional de La Plata es difícil de disputar.

Comentá la nota