El hecho conmovió a vecinos de Paysandú que escucharon el llanto proveniente de una vivienda deshabitada y oscura. Tiene 18 meses.
Próximo a las 22.30, una señora se comunicó con la Policía para avisar que, junto a otros vecinos, escuchaba el llanto de un bebé procedente de una casa, carente de energía eléctrica, que se encuentra en estado de abandono. Hasta allí se trasladó rápidamente personal de la Seccional Tercera y constató que un bebé lloraba intensamente en el interior de una finca que se encontraba a oscuras y en la que no había otros ocupantes.
No obstante, al encontrarse impedidos de ingresar sin autorización judicial a la casa, los efectivos actuantes debieron aguardar casi una hora mientras se comunicaba la situación a la magistrada de turno. Finalmente, los policías recibieron la orden de entrar a la casa y rescatar al bebé.
Luciano Carballo fue entonces trasladado en el móvil policial hasta el Hospital Escuela del Litoral para valorar su estado de salud, mientras se daba intervención a la Unidad Especializada en Violencia Doméstica a efectos de localizar a la madre del bebé, plenamente identificada, y continuar con el procedimiento de rigor.
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