El dirigente del partido provincial P.E.R.O.N., Enrique Romero, criticó a la senadora nacional ante el exabrupto vertido hacia un afectado por las inundaciones en el interior de Tucumán
Beatriz Rojkés padece el síndrome de Peter Pan: nunca va a crecer políticani espiritualmente. La caracteriza una inmadurez psicológica que la torna narcisista, con rasgos irresponsables, cólera, arrogancia, manipulación y creencia de que está más allá de las leyes de la sociedad.
Se niega a enfrentar la incómoda aceptación de límites que impone la política, la necesidad de trabajar honestamente para el pueblo, y de esforzarse en el Senado para presentar proyectos que promuevan el desarrollo integral de la provincia.Se terminó el carnaval y al clan Alperovich-Rojkés se les corrió el maquillaje. Ella y su marido, moralmente insolventes y técnicamente incompetentes, produjeron este tsunami de inseguridad, encubrimiento e impunidad,que incluye corrupción política y falta de justicia.
La geografía del hambre y la pobreza que supieron construir muestra el rasgo más cruel de la pobreza en Tucumán, que es la Infantilización de la pobreza, donde la mitad de los pobres son niños, y tenemos 726.864 pobres, según el estudio realizado por el IPC de Graciela Bebacqua.En nuestros días la democracia ha fenecido para mutar en cleptocracia, es decir, un gobierno de ladrones de libertades, de propiedades y de sueños de vida. Rojkés no siente vergüenza por lo que ocurrió, como tampoco la tiene por practicar el peculado con su consorte y ser la principal proveedora de camiones y camionetas al Estado.

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