Cerca de tres mil personas se autoconvocaron en la plaza central de la ciudad para exigir castigo al culpable de la muerte de Federico Campos, un joven de 21 años que fue atropellado durante el fin de semana por un hombre alcoholizado al volante. También bregaron por más controles policiales y una sala de primeros auxilios que funcione como tal.
El fallecimiento del hijo de un vecino muy querido de la zona desató una profunda tristeza que luego se transformó en bronca, impotencia y repudio. El sentimiento se hizo aún más hondo con la noticia de que el único detenido por la causa (Jorge Sosa, 27) se había negado a prestar declaración y posteriormente había recuperado su libertad.
En consecuencia, los habitantes de Batán, Estación Chapadmalal y barrios aledaños decidieron unir fuerzas y voces para expresar su desencanto con el accionar de las autoridades y, a la vez, para reclamar que la muerte de Campos no quede impune.
“Este irresponsable que nos arrancó a Fede dejó una familia destrozada y una comunidad muy dolida. Ya no sabemos qué hacer para evitar que pasen estas cosas”, coincidieron los manifestantes.
La concentración fue pacífica y sumó la participación de gente a pie (con velas), en autos y motos y hasta en un colectivo.
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