La batalla de la Vuelta de Obligado

La historia cuenta que la batalla se desarrolló por más de 11 horas y que los patriotas argentinos consiguieron detener la navegación de los navíos europeos. La batalla de la Vuelta de Obligado fue la primera de otros tres combates, como fueron el ocurrido en el paraje Tonelero el 9 de enero de 1846, una semana más tarde se produjo el de San Lorenzo (donde San Martín había derrotado a los españoles con los Granaderos) y por último fue el de Quebracho.
La batalla de la Vuelta de Obligado se desarrolló el 20 de noviembre de 1845, en el paraje del río Paraná donde las fuerzas de Rosas cruzaron gruesas cadenas sobre el curso de agua para tratar de impedir el paso de la flota anglofrancesa. El río Paraná, -a la altura de San Pedro, provincia de Buenos Aires-, da una curva y angosta el ancho entre las orillas, que el Ejército argentino usó como ventaja comparativa para establecer un corte con las cadenas, y así montar tres baterías de artillería con las que esperaba detener la subida de las naves enemigas.

La historia cuenta que la batalla se desarrolló por más de 11 horas y que los patriotas argentinos consiguieron detener la navegación de los navíos europeos.

Según los historiadores, en la Vuelta de Obligado, las naves extranjeras quedaron tocadas y, si bien no detuvieron su andar, la resistencia argentina logró insuflar ánimo a la resistencia del pueblo. La historia da cuenta de que las pérdidas sufridas por la flota enemiga sirvieron como estímulo a los patriotas y quebraron el espíritu triunfalista de los invasores, que querían imponer el comercio de sus productos en el interior del país.

La batalla de la Vuelta de Obligado fue la primera de otros tres combates, como fueron el ocurrido en el paraje Tonelero el 9 de enero de 1846, una semana más tarde se produjo el de San Lorenzo (donde San Martín había derrotado a los españoles con los Granaderos) y por último fue el de Quebracho, donde los patriotas cañonearon a los invasores.

En el ámbito intelectual, la efeméride provocó contrapuntos en estos días, como los que se registraron en la edición del jueves del diario "La Nación", entre el historiadior Pacho O' Donnnell y Luis Alberto Romero. Según el autor de "La gran epopeya", "hay argentinos que siguen empeñados en negar la importancia del combate, y objetan la victoria patriota. Aliados así otra vez con los invasores del 45, sobre todo con Francia, que, al calor de la humillación sufrida, insiste aún hoy que la guerra del Paraná le fue favorable. Aducen para ello que superaron las barreras de Obligado, remontaron el Paraná hasta su fin y regresaron.".

En cambio, Romero, cuestiona que la Vuelta de Obligado haya sido "una gran epopeya nacional". "En primer lugar, opina, fue una derrota. Honrosa y heroica, sin duda; victoria moral, como nos gusta a los argentinos, pero derrota al fin."

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