Tras la presencia del camion de Pecado para Todos anoche permanecían las bolsas con residuos y cajas abandonadas con el olor nauseabundo y la lógica protesta de los vecinos
La falta de toma de precauciones en muchos casos es tan mala como la desidia. Ayer, en la esquina de calle Liliedal y Belgrano y en la cuadra por esta última hasta Rivadavia, donde estuvo presente el camión con el operativo de Pescado para Todos quedaron residuos de la venta efectuada durante la víspera. La actividad se cumplió, como se realiza periódicamente, con la concurrencia de numerosos juninenses que aprovechan las ventajas económicas que le ofrece la mercadería a precios acomodados.
El hecho no plantearía ningún inconveniente si no fuera porque tras el período en que se procedió a la comercialización, el personal de la unidad móvil, dejó una serie de residuos. Con el correr de las horas, el olor nauseabundo comenzó a emanar y nadie procedió a su traslado con el consiguiente malestar entre vecinos, asistentes al paseo público y vecinos que pasaban por el lugar.
Comentá la nota