Cipolletti y otros cuatro municipios reciclarán sus residuos.
El viejo proyecto del basural regional se concretará en 2015. Así lo aseguraron funcionarios de los cinco municipios valletanos que clasificarán sus desechos en el lugar, y lo confirmó la secretaria de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la provincia, Dina Migani. La funcionaria sostuvo que el proyecto se pondrá en marcha en abril y estaría listo en diciembre para comenzar a operar antes de fin de año, o a principios de 2016. Cipolletti, Allen, Fernández Oro, Cinco Saltos y Campo Grande producen a diario unas 100 toneladas de desperdicios, que se separarán por clase y, en algunos casos, se reciclarán.
El Ejecutivo local, impulsor del centro regional de tratamiento de desechos, había buscado tierras dentro del ejido cipoleños, pero finalmente la tarea se concretará en Fernández Oro. Aún se desconocen los fondos que requerirá la puesta en marcha de la iniciativa, ya que las comunas, junto con la Provincia y referentes del gobierno nacional, aún analizan distintas técnicas de manejo de desechos, “dependiendo qué técnica se elija, será el valor”, manifestó Migani.
Los basurales locales están a punto de colapsar y actualmente son simples predios en los que los residuos urbanos se amontonan, sin trabajos planificados para reducir el impacto ambiental y reciclar aquellos elementos que puedan ser reutilizados. La situación se agrava a ritmo intenso, debido al fuerte crecimiento poblacional del Alto Valle, principalmente en Cipolletti y Fernández Oro.
El objetivo de la Provincia es lograr, a mediano plazo, resolver ambas complicaciones a través de la planta de Fernández Oro.
Cuando el proceso de los desperdicios esté en marcha, cada ciudad deberá realizar una clasificación previa en basurales municipales. En Cipolletti hay, desde hace años, familias que recorren las montañas de basura, entre incendios y nubes tóxicas, en busca de elementos que puedan vender. Su trabajo se profesionalizaría una vez que se ponga en marcha la iniciativa regional. La ciudad, por cantidad de habitantes, produce la mayor cantidad de desperdicios de las 100 toneladas diarias del Alto Valle Oeste.
Cuando se complete la división diaria de los desechos locales, cada comuna enviará los cargamentos hasta Fernández Oro.
Los impulsores de la Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos a nivel regional esperan un cambio cultural para lograr que los propios vecinos dividan sus desperdicios entre orgánicos (restos de alimentos) y secos (vidrios o plásticos) lo que hará más efectivo el sistema de reciclado y disminuirá la contaminación.
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