Gases, olores, roedores, son consecuencia de los basurales.
Por ello es que resaltó que la circulación de camiones con residuos generan olores nauseabundos, lixiviados en las calles, basura desparramada, polvo en el aire y contaminación atmosférica por los gases de los escapes. A lo que añadió la posibilidad de cirujeo en la descarga de los residuos, que "hace que gente desconocida se instale en las inmediaciones y alrededor de la planta se instalan personas que compran diariamente los residuos inorgánicos (hierro, aluminio, madera, vidrio, PET, polietileno, etc.) a los clasificadores (cirujas)". Además, indicó, se le "agrega la influencia de los vectores de olores, contaminación atmosférica, moscas y roedores, que genera la planta".
En este punto, Prado Irachet agregó que "estudios internacionales determinan que los gases emitidos a la atmósfera tienen influencia directa sobre quienes residen en las adyacencias, hasta 2,5 kilómetros en el sentido de los vientos preponderantes, y hasta 1,5 kilómetros en los transversales".
Solución
El secretario de la ONG remarcó que el objetivo es "lograr que el Poder Ejecutivo asuma la responsabilidad del tratamiento y disposición final de todos los Residuos Sólidos Urbanos de la provincia de Tucumán, dejando a los municipios la responsabilidad de la recolección y eventualmente la clasificación y separación en las plantas de transferencia. Esto permitirá levantar todos los basurales que hoy existen en la provincia y que están desparramados en toda su geografía. Además, permitirá que todos los ciudadanos tucumanos accedan a la misma calidad de servicios".
Comentá la nota