El base que brilló estuvo del otro lado

El base que brilló estuvo del otro lado
Bruno Lábaque fue clave en el cuarto final (17 de sus 24 puntos), para que Atenas derrote a Peñarol por 93 a 83. Herrmann fue el goleador con 30.
Luego de la descomunal actuación de Facundo Campazzo en el clásico frente a Quilmes, un base rival, Bruno Lábaque (24 puntos, 17 en el último cuarto), fue el responsable de la gran victoria de Atenas en el Polideportivo “Islas Malvinas” sobre Peñarol por 93 a 83, en un encuentro correspondiente a la decimoquinta fecha de la segunda fase de la Liga Nacional y al primer juego de la Copa de Verano que disputan mano a mano. El goleador de la noche fue Walter Herrmann con 30, mientras que en el “milrayitas”, que tuvo un muy pobre cuarto final (lo perdió 29 a 15), sobresalieron Gutiérrez y Boccia con 18.

Los dos equipos arrancaron el partido con muy buena efectividad desde el perímetro y defensas blandas, lo que hacía un partido parejo, de mucho ida y vuelta y un alto goleo. Herrmann le tiraba toda la experiencia encima a Giorgetti y anotó 11 puntos, pero con juego colectivo y reparto de gol, Peñarol terminó arriba por 29 a 26. Inevitablemente, ambos ajustaron la marca y ya no les resultó tan fácil llegar al gol. Encima, bajaron los porcentajes de tiro externo y el partido era diferente al del cuarto inicial. Así y todo, con Herrman marcando diferencias cada vez más claras, el local supo mantenerse arriba e incluso estirar la ventaja dos puntos más e irse al vestuario ganando por 5: 46-41.

Al regreso del entretiempo, Peñarol pareció escaparse por 8 (51-43), pero Atenas encontró en la mano de Diego Guaita (4 de 4 en triples en ese cuarto) la fórmula para volver al juego e igualar el marcador en 57. Mientras los tiros de afuera del “griego” entraban, los del local abollaban el aro. Al igual que en los parciales anteriores, pese a todo, Peñarol encontró la manera de seguir arriba en el marcador, tuvo un gran trabajo de Martín Leiva y llegó al cuarto final arriba por 4: 68-64. A la vuelta del último descanso corto, la estantería “milrayitas” se derrumbó. Atenas empezó a plasmar la superioridad en el juego en el tablero y el local se aceleró. Y ese apuró le jugó en contra, porque sufrió un parcial de 0-9 que los puso a los cordobeses arriba (68-73). Los intentos de recuperación de Peña y la búsqueda de soluciones de Fernando Rivero desde el banco, no fueron suficientes para revertir la historia, Lábaque jugó con experiencia, anotó 17 puntos en el parcial y encaminó el triunfo de su equipo por 93 a 83, que corta el invicto de Peñarol como local en la segunda fase y le da ventaja en la Copa de Verano, que se definirá la próxima semana cuando se vuelan a enfrentar en Córdoba.

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