Es en el marco del programa nacional Pronuree, avalado por el Ministerio de Planificación. Las instituciones barriales se convierten en centros de distribución gratuita de los nuevos dispositivos, a cambio de que las familias traigan las clásicas bombitas. Ya entregaron 70 mil.
Los operativos de recambio de luminarias domésticas están a cargo del Centro Cultural Padre Mugica, que debe entregar 81 mil unidades en total, aunque estiman que podrían extenderse hasta una centena de millares. En promedio, otorgan cien cajas por punto de encuentro, aunque “depende de la demanda del lugar”, explicó Saúl Sandoval, coordinador de la iniciativa.
Con chalecos y planillas del Programa Nacional de Uso Racional y Eficiente de la Energía (Pronuree), los trabajadores y trabajadoras a cargo del reparto ya visitaron diez ONGs, sociedades de fomento y clubes de San José, dos de Turdera, tres en Banfield, siete en Llavallol y seis en Cuartel Noveno y Villa Fiorito, entre otros puntos del distrito. Los receptores deben presentar su boleta de Edesur o su DNI, cuando hay un solo medidor para más de una residencia o el acceso al servicio es irregular, uno de los motivos que los impulsó a no realizar visitas puerta a puerta para evitar generar incomodidad.
Las entidades pueden pedir convertirse en nodo de distribución mediante una nota. Dos días antes de la jornada acordada, representantes del equipo difunden en el área beneficiada las cualidades y condiciones del plan. “Aunque no queremos, a veces la gente hace cola (por la cantidad de aspirantes). Si sobran lámparas, se las dejamos a la institución”, aportó el referente, en diálogo con LA TERCERA.
La recorrida del territorio también permite que los miembros de la iniciativa detecten síntomas de la brecha socieconómica entre la periferia y los polos más desarrollados del partido. “En el centro, hay más aparatos, por ahí vienen con diez bombitas, aunque sólo les podemos dar seis. En otros barrios, la gente no cuenta con más de cuatro o tres (dispositivos), porque a mayor pobreza hay menos bocas de luz”, entendió el hombre.
Entre las áreas pendientes que planifican visitar en adelante se cuentan “barrios más populosos como Santa Catalina, Nueva Esperanza, Villa Lamadrid, algunos lugares de Fiorito, Villa Centenario y Llavallol, sin repetir a la gente que ya tiene, porque se trata de trabajar lo más democráticamente posible”, concluyó Sandoval.
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