La candidata que encabeza la lista del PJ afirma que la dirigencia política debe reconstruir la confianza con la gente.
Escriben: Lucas Zárate y Mariano Armagnague. Fotografía: Carlos Herrera
La candidata a diputada provincial por el Partido Justicialista Teresita Madera recibió a un equipo de NUEVA RIOJA para dialogar sobre su percepción en los últimos días de campaña electoral de cara a la elección legislativa del próximo domingo 4 de junio. Madera esbozó las principales propuestas del peronismo capitalino, y brindó un interesante punto de vista en torno al “termómetro político” que se siente en los barrios de ciudad.
Desencanto con la dirigencia, desilusión con el Gobierno Nacional y una campaña por demás tranquila en esta nota de NR.
Nueva Rioja (NR) ¿Cual es la percepción en la calle en la recta final de la campaña?
Teresita Madera (TM) Entrando en los últimos 15 días de campaña puedo decir que fue muy particular. Fue muy corta. En mi caso es la más acotada de las que me tocó participar; pero también una de las más tranquilas con respecto a lo que la gente está sintiendo.
Es como que todavía no está internalizada en la sociedad esta elección me parece; y tiene que ver mucho creo con las decisiones que fueron tomando cada una de las listas en la forma de hacer campaña y que tiene que ver con las exigencias de la sociedad; como el hecho de no ver por ejemplo pasacalles en las calles, o no ver tanto folclore electoral. Esto hace que la gente lo viva mucho más tranquila y yo estoy de acuerdo. Creo sinceramente que debemos aprender a convivir en un sistema democrático donde las campañas estén un poco mas basadas en las ideas, los proyectos; en las iniciativas que tiene cada lista, y después que la gente termine decidiendo. Que no sea más una cuestión invasiva desde el merchandising dando vuelta.
Noto en esta campaña una particularidad diferente a las otras que tiene que ver con el rol y la intromisión de las redes sociales. Creo que se desvirtúan mucho los mensajes, e inclusive la opinión de la gente. Entran un montón de otras cuestiones allí como los perfiles truchos, donde no siempre se trata de la opinión real de la gente.
NR - ¿Como llega el discurso del peronismo en los barrios?
TM - Creo que el peronismo tiene hoy una oportunidad histórica de reconstruir la confianza con la gente, y creo que dependerá mucho no solo de nuestra plataforma electoral sino también de nuestra conducta como dirigentes. Para mí esa es la base de la reconstrucción de la confianza con nuestra gente.
Creo que nuestra sociedad y sobre todo La Rioja esencialmente es peronista, tiene su formación ideológica muy vinculada al cristianismo, la población en su gran medida es muy religiosa sin importar el credo; y cuando se tiene una ideología de solidaridad, de acompañamiento al prójimo, el peronismo es la doctrina que más se le asemeja, por eso creo que en mayor medida la gente tiene una tendencia ideológica al peronismo. Comparte mucho más los valores que tiene, y es aquí donde nosotros los dirigentes tenemos un gran desafío que es poder volver a reconquistar a nuestra gente, pero no es solamente en una elección o con una plataforma electoral, sino también con el ejemplo que nosotros podemos dar. Eso es fundamental.
NR - ¿Tampoco tiene que ver con caras nuevas y caras viejas?
TM - Creo que plantear eso de la vieja o la nueva política está resumido en una cuestión de marketing y es solo discursivo. Lo hacen porque algunos dirigentes se asesoran con estrategas políticos que realizan todo un estudio de mercado y les marcan que decir y que no; y justamente en este punto les dijeron que es una línea que pueden seguir. Ellos saben que en la gente esos son los discursos que pueden prender, y en definitiva vos terminas teniendo cosas nuevas que terminan improvisando y generando mucho más daño en la sociedad. Tienen prácticas políticas mucho más nefastas que aquellos que tienen trayectoria, militancia y experiencia.
En los barrios la gente nos dice que el cambio los engañó. Una palabra tan bien utilizada desde el marketing. ¿A quién no le gusta la palabra cambio?, generó mucha expectativa y esperanza, pero en definitiva hoy ellos sienten que ese cambio los está matando de hambre. Está golpeando el bolsillo de manera directa, entonces la gente empieza a valorar que esto de las caras nuevas o viejas no es garantía de buena o de mala política. Hoy la gente está mucho más atenta a eso.
NR - ¿Sienten cierto desencanto con la política en la calle?
TM - Creo que la gente está hoy en un momento de descredito, no con la política, sino con la dirigencia a nivel general sin distinción de partido, y creo que tiene justa razón, se debe a todo esto que estamos hablando; un proceso de desencanto donde había un Gobierno que tenía un muy buen proyecto político de inclusión, como lo fue el de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner; donde tuvo dos o tres personas que cometieron hechos de corrupción gravísimos y que generó un desencanto en la gente; y después terminó virando, buscando un poquito de esperanza y termina dándose con la realidad que hoy tiene donde no les alcanza, donde las decisiones económicas los afecta todos los días un poco más. Todas estas cosas van produciendo en la gente no creo que bronca, porque ese momento ya pasó y fue muy duro, sino como decía antes produce desencanto; necesitan volver a creer. Ese estado eso hará que la gente está muy atenta y utilizar mucho mejor esa herramienta que le da la democracia como lo es el voto. En ese marco creo con mucha honestidad que como peronistas tenemos la gran tarea de ayudar militando, hablando con la gente, pero también demostrando capacidad en la resolución de los problemas que es lo que en definitiva la gente le exige al dirigente.
El peronismo tiene la gran tarea, empujado por la gente, de plantear la necesidad de la justicia social, una distribución mucho más equitativa de los recursos; cuando la gente necesita estas cosas comienza a virar por aquellos que tienen una ideología que está basada en estas cuestiones. Y en eso no hay matices, la gente no anda por el camino del medio, no dice un día como y otro no. Es una cosa u otra, y la gente está diferenciando entre estos dos modelos, un modelo como el peronista mas inclusivo donde uno intenta que los números cierren pero con la gente adentro; y otro que está mucho más basado en el capitalismo descarnado donde tienen que cerrar los números como sea y hoy es la preocupación generalizada que comienza a notar nuestra gente. Un Gobierno Nacional preocupado por el déficit fiscal y que quiere bajarlo a toda costa ajustando siempre por los mas débiles.


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