Es que el polémico diputado hasta llegó a prometer un nuevo aumento a los empleados de la Cámara baja con la finalidad de que estos presionen al interbloque y así lograr ser reelecto hasta diciembre, cuando fenece su mandato.
La noticia movilizó inmediatamente a varios seguidores de Barrionuevo, que inmediatamente iniciaron una campaña de apoyo visitando a cada uno de los legisladores justicialistas y kirchneristas, para lograr la anuencia que busca Barrionuevo y que supuestamente los beneficiaria, si es que verdaderamente el actual presidente cumple con su promesa del "aumento".
Pero kirchneristas y justicialistas integrantes del interbloque no le darían ni un minuto más el timón del barco a Barrionuevo, debido a los conocidos naufragios a los que condujo en sucesivas ocasiones a la Cámara. Es más, tras el triunfo del 13 de marzo, varios de los integrantes del interbloque consideran legítimo nombrar un legislador del mismo palo al frente de la Cámara baja, aunque a decir verdad, Barrionuevo en diciembre del 2009 para muchos era rubio, alto, inteligente e idóneo para el cargo.
Las posibilidades de Barrionuevo de seguir en el cargo son de uno en 40, ya que ni el Frente Cívico ni el mismo interbloque jugarían ni una carta a su favor y las promesas de aumento quedarían para diciembre, cuando asuma la nueva conducción provincial.
Por lo pronto, es muy probable que los actuales 19 seguros votos del interbloque se le sumen en cuestión de horas dos más, sin las presiones que rebusca Barrionuevo, ya que se trata del oficialismo a partir de diciembre.
Uno de esos votos seguros sería el de Raúl Guzmán, la pata peronista del actual oficialismo y hasta ahora en el bloque del Frente Cívico, sumado a la posible ausencia de algunos legisladores del frente gobernante, que ya tendrían la receta y la patología lista para la sesión preparatoria.

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