En la zona de 155 a 161 y de 520 a 526 sufren la escasez del servicio desde el 10 de octubre
Como en tantos otros barrios platenses, en el Santa Ana, a las puertas de Melchor Romero, los vecinos palpitan los primeros calores fuertes con una mezcla de preocupación e incertidumbre. En las últimas horas, la llegada del termómetro a los treinta grados disparó en la zona comprendida entre 155, 161, 520 y 526 una crisis en el suministro de agua corriente que dejó a muchos con las canillas secas y multiplicó las quejas. “Desde el 10 de octubre no hay un servicio estable; tuvimos días de baja presión y los últimos directamente ni siquiera había agua en las canillas más bajas, ya que el viernes se cortó totalmente” recordó ayer por la tarde Luis Alberto Cámara, de 157 entre 522 y 523: “el verano pasado padecimos mucho este problema... recién ahora está llegando un chorrito al tanque pero nunca se sabe, puede ser pan para hoy y hambre para mañana”. Las bombas de extracción de aguas subterráneas que abastecen a la zona están ubicadas en 155 y 522; y hay otros equipos similares en 155 y 32. Los vecinos aseguran que formularon decenas de reclamos, y sostienen que “en ABSA tienen un repertorio de excusas, desde la baja tensión al crecimiento de los barrios”. Nancy, otra de las vecinas damnificadas, precisó que “venimos de semanas de levantarnos a cualquier hora, probar si había presión, juntar agua y mirar el reloj para hacer lo mismo al otro día. No todos pagan la boleta, pero los que lo hacemos merecemos un servicio digno”. Cámara consideró que “ponen en la obligación a los vecinos de comprar una bomba y hacer una cisterna en su casa, y no todos están en el momento económico para hacerlo, más allá de que quienes pagan sus boletas no deberían tener que hacer ningún otro gasto por el servicio”. En la empresa Aguas Bonaerenses aseguran que está en marcha una serie de acciones para afrontar el próximo verano, entre ellas la ejecución de nuevas perforaciones de abastecimiento y la renovación de conexiones”. Los voceros indicaron que hay en total 140 perforaciones con bombas electrodependientes, que se encuentran sujetas a la “variabilidad de tensión y consumo” de la energía, y que ABSA cuenta con 14 grupos electrógenos en La Plata cuya logística de colocación y traslado requiere no menos de dos horas. OTRO BARRIO SIN AGUA Desde las inmediaciones de plaza Sarmiento, los vecinos advirtieron que “la cantidad de agua que sale de las canillas es insignificante”. Cecilia Cafiero, de 20 entre 68 y 69, señaló que “estamos siempre peor, y todavía no entramos en verano”.
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