Si bien reconocen conexiones clandestinas, los vecinos aseguran que desde hace cinco años reclaman soluciones ante la Comuna, pero nadie responde. Además, dicen que las cloacas rebosan y tuvieron que destapar las cámaras para no inundarse
Un barrio entero tiene graves problemas con el suministro de agua. Los vecinos aseguran que hicieron todos los reclamos correspondientes y por ahora nadie les presta atención y menos aún le ofrecen una mínima respuesta.
La zona afectada es el barrio San Ignacio, en Bernal Oeste, a metros del límte con el partido de Avellaneda, donde viven 280 familias en cuatro manzanas en una crítica situación que la misma gente denominó "agua 0".
Desde hace dos años que los problemas se incrementaron, en tanto que el grupo de personas que se juntó para recibir a EL SOL, reconoció que está enganchado en una red clandestina que viene de las cañerías de agua de la calle Lynch, "pero de esto hace 25 años y los problemas graves comenzaron hace poco menos de dos".
En el barrio, aseguran que desde ese tiempo vienen haciendo las presentaciones, pero nadie les respondió nada y la espera se profundiza sin solución a la vista.El patio de la casa de uno de los vecinos más afectados, tiene como escenografía bidones que se están cargando muy lentamente ante la improvisada canilla que llega desde una manguera colocada a ras del piso.
"Una vez que se llenan, los vuelco en la cisterna, de ahí la levantamos con el motor al tanque y luego usamos lo mínimo, porque no hay ni una gota más. Ese es el camino", expresó el vecino en cuanto al reclamo que se se hace extensivo para el sector comprendido entre el arroyo Las Piedras, Victorica, Neuquén y Lynch.
Cuando los vecinos se dirigieron a AySA para manifestar lo ocurrido, les respondieron que debían dirigirse al sector de Agua y Cloacas del Municipio de Quilmes.Finalmente, contaron que tuvieron que levantar las tapas de las cámaras sépticas, cavar zanjas y esperar que los días de lluvia, el agua servida no rebose en las viviendas del barrio.
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