El intendente Fernando De Vido junto a algunos diputados provinciales, el presidente del concejo deliberante, concejales, funcionarios de la municipalidad y el escribano mayor de gobierno entre otros se dieron cita en horas de la tarde de ayer en el barrio Evita.
Lo llamativo de la situación fue que la obra se encontraba sólo en un croquis acondicionado sobre un pizarrón, lo cual volvía a la futura construcción menos abstracta.
No menos surrealista fue observar al intendente brindando su discurso con un atril, un micrófono, oír los aplausos de los funcionarios y como telón de fondo un inmenso baldío con el pasto recién cortado.
El gran ausente
"Yo me acerque porque vi el movimiento de camionetas, camiones, vi que pusieron luces pero la verdad no tenía idea de que estaban haciendo" manifestó un vecino del barrio Evita, sorprendido como la mayoría de los moradores del lugar de los cuales sólo unos pocos se acercaron a ver lo que ocurría.
Nadie podía explicarse el porqué del hermetismo con respecto al acto puesto que ni los vecinos sabían de él y recién se enteraron al observar el movimiento y las luces.
De todas maneras vieron con agrado el hecho de que arreglen el lugar porque siempre estaba con el pasto crecido y lleno de alimañas, "esperemos que las obras se concreten porque en el barrio hay muchos chicos", es algo muy bueno.
Tan rápido como se montó todo, el acto terminó y los funcionarios partieron raudamente sin brindar declaraciones y con gesto adusto por la presencia de la prensa.
Quizás por no poder explicar ¿Por qué se anuncia una obra que ni siquiera empezó a realizarse? o si la obra es para los vecinos ¿Por qué nadie les aviso de la ceremonia?
Cosas extrañas de un año electoral, donde los potenciales votantes ven inauguraciones por todos lados, sin embargo resulta novedoso que hasta inauguren un croquis.

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