El barrio Divino Niño lleva un mes sin agua

El barrio Divino Niño lleva un mes sin agua
Los vecinos dicen que la situación ya es insostenible. Juntan agua en tachos y baldes, pero no les alcanza para sus necesidades.
Todos los veranos les toca vivir la falta de agua, pero este año la situación parece haberse agravado, justo cuando la ola de calor ha sido casi una constante desde el inicio del verano, o quizás justamente por ese mismo motivo.

Lo cierto es que pese a que los vecinos ya efectuaron reiterados reclamos en la empresa Aguas del Norte, aún no han obtenido una respuesta satisfactoria y, para paliar su problema, caminan hasta barrios vecinos cargando baldes y tachos con agua, en casas de familiares y conocidos de la zona. “Algunos días dan el agua, pero solo durante la madrugada, así que en esos momentos debemos aprovechar para aprovisionarnos, también con botellas y baldes y así poder al día siguiente limpiar, higienizarnos, cocinar...”, relató Gonzalo Aragón, uno de los vecinos del barrio.

EN TACHOS Y BALDES ALLÍ JUNTAN AGUA LOS VECINOS

DEL BARRIO.

Adriana Lera, otra de las vecinas, expresó que sufren mucho la falta de agua. “Llevamos un mes así, pero tenemos la sensación de que ha pasado una eternidad. Realmente es muy difícil vivir en estas condiciones, sobretodo cuando uno tiene chicos chiquitos en la casa”, dijo la mujer, quien hace más de siete años que vive en la precaria vivienda de la zona oeste. “Desde que yo me acuerdo es la misma historia. Siempre falta agua para esta época, pero creo que este año más que los anteriores. Lo tremendo es que nadie hace nada para solucionarlo”, remarcó.

Otros reclamos

Los vecinos comentaron que el tema de los servicios públicos ha sido un problema casi desde los primeros años del barrio. A veces, también, tienen inconvenientes con la energía eléctrica.

A eso, se suman los hechos de inseguridad, algo muy frecuente en esa zona de la ciudad. “Acá no hay ni un solo policía y todas las noches hay jóvenes que se reúnen a tomar alcohol y a drogarse. No estamos tranquilos”, concluyó Gonzalo Aragón.

Comentá la nota