En la mañana de ayer un nutrido grupo de vecinos del barrio La Calandria llegaron al Centro Cívico para denunciarlo y hacerlo público.
Según explicó Jacqueline, tras dos años de denuncias formales que nunca fueron escuchadas, los vecinos tomaron la decisión de no pagar la cuota hasta que la situación no mejorara. Y como respuestas obtuvieron una carta de desalojo a una de las familias que mediante una presentación oficial, habían pedido el cambio o permuta de la vivienda ya que tienen una hija que sufre de una enfermedad respiratoria crónica y la contaminación en el lugar empeora su situación.
“Creemos que el desalojo es una represalia ante nuestro pedido”, manifestó Jacqueline. “De acá no pensamos movernos, y vamos a llegar hasta las últimas consecuencias”.
Si bien tras la adjudicación del barrio, allá por el 2010, todo era felicidad, a medida que fueron pasando los meses ante los ojos de la vecindad empezaron a presentarse las contras.
“Cuando no es humo por cosas que queman, son olores nauseabundos y vaya a saber cuántas cosas más que no vemos”, dijo otra vecina.
Peligroso
A mediados de mayo se conoció que la empresa TECMA, que se ocupa de tratar residuos patológicos e industriales y está instalada en este Parque Industrial, fue denunciada ante el juez de faltas de Primera Nominación, por un presunto enterramiento en el lugar de residuos peligrosos.
TECMA realiza el tratamiento de residuos patológicos de unos 50 centros que generan este tipo de desechos, como son la mayoría de los hospitales y centros de salud de la provincia, además de los generados en el proyecto minero Veladero.
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