Barrientos lleva un año fugado y el padre de la víctima cree que la policía no lo busca

Barrientos lleva un año fugado y el padre de la víctima cree que la policía no lo busca

Pablo Barrientos, reconocido en el asalto seguido de muerte del policía Nelson Godoy, ocurrido el 20 de julio de 2012, ayer cumplió un año fugado de la Seccional Séptima. Llamativamente se escapó el mismo día en que iba a comenzar a ser juzgado por ese asesinato.

Ayer se cumplió un año de la fuga de Pablo Barrientos, el único delincuente que fue reconocido por testigos en el homicidio del cabo Nelson Godoy, el 20 de julio de 2012 en un asalto a la estación de servicio del barrio 13 de Diciembre. El policía que estaba de franco y cargaba combustible en su auto, recibió un balazo en la cabeza al intentar disuadir a los ladrones y falleció al día siguiente.

Barrientos se fugó el 27 de mayo del año pasado, curiosamente el mismo día en el que iba a comenzar a ser juzgado.

En el asalto intervinieron dos delincuentes que se movilizaban en una motocicleta. El único que llevaba casco era el que efectuó el disparo. La investigación permitió identificar al acompañante, quien resultó ser Pablo “Bizcocho” Barrientos que fue reconocido en rueda de personas. También se llevó a proceso a Bruno Daniel Alejandro Díaz, a quien se lo indicó como el autor del crimen.

Pese a la ausencia de Barrientos, a Díaz se lo llevó a juicio y en primera instancia fue condenado a prisión perpetua tras haber sido declarado autor penalmente responsable del delito de homicidio criminis causa, es decir cometer un asesinato para ocultar otro delito. Sin embargo, en segunda instancia la Cámara Penal de Comodoro Rivadavia lo absolvió y le otorgó la inmediata libertad.

La Fiscalía recurrió en queja porque la Cámara Penal había desestimado el recurso extraordinario y el máximo tribunal en abril último rechazó finalmente el planteo del Ministerio Público por carecer de fundamentos.

UN AÑO FUGADO

A un año de la fuga de Barrientos, el suboficial de policía, Miguel Godoy, padre de la víctima, cuestionó en diálogo con Diario Patagónico que cree que la policía no lo busca a Barrientos como se debe.

“Yo les he dado el dato (de dónde puede estar). Pero yo no puedo meterme en la investigación. Tengo que esperar, tener paciencia. Si lo podemos encontrar algún día, no sé qué haría. La policía no lo quiere encontrar. Está a la vista de todos”, criticó.

Godoy sostuvo que hasta el momento tampoco ha conocido los resultados de la investigación interna en la Seccional Séptima, sobre las responsabilidades de los policías de turno en la fuga, algo a lo que se había comprometido a determinar la jefatura de la Policía del Chubut, manifestó.

LA FUGA

Hay que recordar que Barrientos (20) se fugó durante la madrugada del 27 de mayo del año pasado junto a Franco Lincopil (18), Juan Martín Sáez (19), Leandro Nicolás Guichapani (18). Estaban alojados en una celda de uno de los dos pabellones de la comisaría del barrio Máximo Abásolo y se fugaron por un boquete de 45 por 50 centímetros.

Luego llegaron al patio de la comisaría tras hacer un segundo boquete por debajo de una bacha de los sanitarios. Sacaron la rejilla y se las ingeniaron para quitar el perno de una bisagra y luego barretear con un trozo de hierro los otros obstáculos.

Después sortearon una puerta de emergencia, continuaron por un pasillo y rompieron el grueso candado de otra puerta para llegar al patio exterior. Escaparon por el techo de la comisaría y lo sospechoso es que nadie haya visto nada, ni escuchado los golpes mientras construían el boquete.

La fuga fue descubierta recién a las 7 cuando se hizo el relevo del personal. Tampoco llamó la atención al único efectivo que se encontraba en la comisaría el fuerte alboroto que hicieron los restantes internos durante la madrugada.

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